Lucha contra la pobreza

En septiembre próximo, según ha anunciado el vicepresidente Rafael Alburquerque, serán puestos en marcha los programas “Comer es primero”, “Incentivo a la asistencia escolar” y “República Dominicana con nombre y apellido”, concebidos por el actual Gobierno para combatir la pobreza.

Aunque su alcance inicial está limitado a 200,000 familias de una población de índices alarmantes de pobreza extrema, hay que reconocer que se trata de un esfuerzo válido, pero delicado en algunos casos, debido a complejidades como una tarjeta de crédito.

Llama la atención que estos programas –válidos como ya hemos dicho– están en vías de ser puestos en marcha a pesar de que, en cambio, no ha habido voluntad política suficiente para quebrar los obstáculos que mantienen estancado el Sistema Nacional de Seguridad Social, del que se beneficiarían todas las familias del país.

–II–

No parece muy claro que particularmente en “Comer es primero” estén establecidos todos los medios de control para evitar que la tarjeta de crédito para la adquisición de alimentos sea presa de la especulación de un comercio que “fiará” artículos de primera necesidad que regularmente debe pagar a suplidores en plazos muy cortos, o que la misma tarjeta pueda ser utilizada como “garantía” en operaciones con prestamistas usureros.

De ninguna manera estamos desestimando la conveniencia de aliviar la pobreza de muchas familias. Nuestro propósito, precisamente, es promover que se abarque al mayor número posible de familias en extrema pobreza.

En lo que concierne a “Incentivo a la asistencia escolar” entendemos necesario que el estudiante también perciba directamente el estímulo por su asistencia y aprovechamiento escolar. Por otra parte, cabe destacar la utilidad de “República Dominicana con nombre y apellido”, un programa dirigido a dotar de actas de nacimiento a niños dominicanos en edad escolar.

–III–

La meta de todo programa contra la pobreza debería ser eliminarla o amortiguarla con carácter de permanencia, abriendo oportunidades que permitan a las familias pobres mejorar sus condiciones de vida.

En muchas partes del mundo se ha logrado sustituir la ayuda material, como la que obtendrán las familias a través de “Comer es primero”. Se ha procedido, en cambio, a fomentar micro y pequeñas empresas de autogestión mediante las cuales se generen plazas de trabajo y posibilidades de ingresos económicos en base al trabajo.

De cualquier modo, abogamos porque se establezcan todos los controles necesarios para que estas iniciativas de lucha contra la pobreza anunciadas para comenzar a aplicarse en septiembre próximo, permitan ciertamente mejorar las condiciones de vida de miles de familia, que es, al fin, la aspiración de todos.