Lucha deja 819 muertos en 40 años

MADRID,  (AFP) – La organización separatista armada vasca ETA, que el domingo se declaró dispuesta a “asumir compromisos” hacia un escenario sin violencia, pero sin renunciar a las armas, mató a 819 personas en casi 40 años de lucha contra el Estado español por la independencia de Euskal Herria.

ETA (Euskadi Ta Askatasuna, Patria Vasca y Libertad) figura desde 2001 en la lista europea de organizaciones terroristas y también en la del Departamento de Estado estadounidense.

La aspiración perseguida por ETA mediante la violencia era lograr la independencia de Euskal Herria, el Gran País Vasco que va desde el río Adour, en Francia, hasta el río Ebro, en España, incluyendo las regiones autónomas españolas del País Vasco y Navarra, así como el País vasco francés (suroeste del vecino país). Desde su primer atentado, el 7 de junio de 1968, ETA ha matado a 819 personas, según el ministerio español del Interior. En ese lapso, perdió a unos 200 activistas, según los independentistas.

Más del 90% de las víctimas de ETA fueron asesinadas tras la muerte del dictador Francisco Franco, en noviembre de 1975, y el restablecimiento de la democracia en España. La policía y el ejército fueron los blancos privilegiados de la organización armada. Uno de sus primeros atentados espectaculares fue el asesinato, en el centro de Madrid, del almirante Luis Carrero Blanco, a quien Franco había nombrado presidente. En la mayoría de sus acciones, ETA utilizó coches bomba y los llamados asesinatos selectivos, aunque a menudo sus atentados dejaron además víctimas civiles.

ETA no perpetró atentados masivos a ciegas y el saldo de su acción más sangrienta (21 muertos en un hipermercado de Barcelona en 1987), fue atribuido por los independentistas a un error de coordinación logística.

Los objetivos de ETA eran defendidos en el ámbito político por la coalición radical Batasuna y sus predecesoras Herri Batasuna (HB) y Euskal Heritarrok (EH), que en diversas elecciones logró entre el 12% y el 18% de los sufragios del electorado vasco.

Batasuna, brazo político de ETA, fue declarada ilegal en España en marzo de 2003 por el Tribunal Supremo español.

ETA, cuyo símbolo es una hacha con una serpiente enlazada, fue fundada el 31 de julio de 1959 por estudiantes nacionalistas frente al “inmovilismo” del Partido Nacionalista Vasco (PNV, moderado) ante el franquismo.

El PNV fue creado a finales del siglo XIX sobre la base de una ideología étnica, antiespañola y ultracatólica de su fundador, Sabino Arana. A las ideas de Arana, los fundadores de ETA unieron su marxismo-leninismo.

Otras de las acciones de la banda son los atentados sin causar víctimas para presionar a empresarios vascos –para que paguen el denominado “impuesto revolucionario”– y actos de violencia urbana (kale borroka, en lengua vasca).

En octubre de 2006, unos ocho meses después de haber declarado un alto el fuego permanente de forma unilateral, miembros de ETA robaron 350 pistolas y revólveres cerca de Nimes, Francia.

El diálogo con ETA, iniciado por el gobierno español e interrumpido tras el atentado del 30 de diciembre de 2006 en el aeropuerto de Barajas en el que murieron dos ecuatorianos, fue el tercer intento de negociación.

El primero lo protagonizó el gobierno socialista de Felipe González en 1989 y el segundo el gobierno conservador de José María Aznar en 1999.

En la extensa entrevista publicada el domingo por el diario independentista vasco Gara, ETA se declara dispuesta a “asumir compromisos” en un escenario de no violencia pero afirma que la lucha armada “sigue vigente”.