Luego de violencia mujeres necesitan asistencia para recuperarse de secuelas

27_11_2016 HOY_DOMINGO_271116_ El País7 A

Depresión, trastornos de ansiedad e ideas suicidas son solo algunos de los estados en los que llegan las mujeres víctimas de agresión al Centro de Atención a Sobrevivientes de Violencia, de la Fiscalía del Distrito Nacional.
La necesidad de dar a las féminas las herramientas para recuperarse del maltrato fue el punto de partida para que, en el 2007, se creara el proyecto piloto que ha logrado mantenerse con los años, permitiendo reintegrar mujeres sanas a la sociedad.
El centro, que funciona en una cálida residencia, ofrece atención integral a la mujer para llevarla a superar las secuelas dejadas por el maltrato de sus parejas, tanto físico como psicológico, y volverlas mujeres seguras, sanas y libres.
Las víctimas de violencia género llegan a este lugar por referencia de las fiscalías barriales en la que acuden a poner las denuncias.
La psicóloga Solange Alvarado, directora del centro, explica que cuando una mujer coloca una denuncia por maltrato es porque ha llegado al estadillo del ciclo de la violencia, la etapa de más riesgo, en la que usualmente el agresor pide perdón. Por eso la necesidad de que un equipo la acompañe.
Por eso, además de soporte para hacer frente legal a estas acciones hay que dar asistencia emocional y psicológica, a veces psiquiátricas, para que pueda de manera permanente salir del círculo.
Pero al centro no solo llegan las mujeres que han sido maltratadas físicamente por sus parejas.
También las que han sido agredidas verbalmente con gritos, burlas, acosadas. Alvarado confirma que afortunadamente, las mujeres ya están deteniendo la violencia antes de llegar al golpe.
“La gente cree que el golpe físico es lo peor, lo peor es la destrucción de la persona, la muerte emocional”, dice la experta en conduta.
Asegura que los daños que deja en la mujer la violencia psicológica que, dependiendo el grado y el tiempo por el que se ha ejercido, va minando la autoestima de la mujer, le disminuye sus capacidades cognitivas y produce en ella un aislamiento.
En promedio el centro recibe de unas 30 a 35 mujeres mensualmente y en los casi diez años de creado 4,519 mujeres han recibido al menos terapia individual.
Violencia seguirá. Y aunque el deseo es que las víctimas de violencia de género y los feminicidios terminen, Alvarado asegura que seguirán en aumento, hasta que se empiece a prevenir.
“El problema es que nosotros actuamos después que el delito se da. Así no vamos a parar”
Sostiene que la violencia tiene que ver con pobreza, con falta de oportunidades, de educación, con un sistema de creencias que sostiene el machismo y que el Ministerio Público entra a perseguir, cuando ya el daño está hecho.
Por eso asegura que la base para hacer frente será la prevención, que iniciará en las escuelas, educando a los más pequeños y transversalizar la equidad de género.
Para lograr recuperar a las mujeres el centro implementa un programa integral que primero lleva a la mujer a ver que no está sola, y que otras como ella pasan por lo mismo.
Presión económica. Debido a que la dependencia económica es una las principales razones por las cuales las mujeres continúan en situaciones de violencia, a través del área de trabajo social a estas se les enseña que pueden ser productivas.
Lida González, del área de trabajo social, explica que el hombre usa el factor económico para retener a la mujer, por eso el centro las forma para que administren sus finanzas, aprendan a ser organizadas, a tener autocontrol y producir. Esto va acompañado de la capacitación en algún oficio.
Testifica que muchas mujeres que empezaron ahorrando en el centro 100 pesos, hoy día tienen casas, han enviado a estudiar a sus hijos y han logrado viajar.