Luis Vidal, el arquitecto de la casa del futuro que se mide en metros cúbicos

visdal

Santiago de Chile. Nada de hologramas, mayordomos domóticos o electrodomésticos autónomos. La casa del futuro que proyecta el arquitecto español Luis Vidal es un espacio mutante que se mide con base en el “volumen habitable y no en metros cuadrados”.

El creador de la premiada terminal 2 del aeropuerto de Heathrow en Londres redefine ahora la “casa del 2050″- una vivienda capaz de adaptarse a los retos que depara el futuro y que se aleja del universo futurista de las películas de George Lucas o Steven Spielberg.

“Por el momento es imposible imaginar qué tecnología se utilizará dentro de 35 años, así que decidimos quitar este factor de la ecuación y repensar el espacio de la vivienda en términos de volumen y no en base a una superficie plana”, dijo el arquitecto en una entrevista con Efe en Santiago de Chile, a donde llegó la semana pasada para presentar una exposición que recorre la trayectoria de su estudio.

Con tan solo diez años, el equipo que lidera este visionario de la arquitectura, ha alzado más de 100 proyectos en distintos continentes.   Entre ellos destaca el nuevo hospital de Vigo (España), que fue galardonado con el premio al Mejor Hospital del Futuro 2012; el Campus Palmas Altas, sede de la compañía española de energía Abengoa; y el Front Range Spaceport, el primer puerto espacial que se inaugurará a finales de esta década en Denver (EE.UU.).   Después de años de especialización en infraestructuras, Vidal emprende ahora un nuevo reto- desarrollar la vivienda del 2050 que se adapte a las necesidades espaciales de las nuevas generaciones.

Dentro de 35 años se estima que la población del planeta aumente hasta alcanzar los 9.000 millones de personas, el 80 % de las cuales se espera que resida en ciudades.   Ello generará una “abrumadora” presión espacial sobre las metrópolis, que convertirá las superficies habitables en uno de los bienes más escasos.   De ahí, que, según Vidal, la característica más preciada de los habitáculos del futuro será su capacidad de mutar y adaptarse para sobreponerse a este déficit espacial.