Lula prosigue reforma gobierno

BRASILIA (AFP).- El presidente de Brasil Luiz Inacio Lula da Silva nombró el jueves ministro de Ciudades a un técnico designado por el conservador Partido Progresista (PP), en una reforma ministerial iniciada hace más de un mes con la renuncia de su jefe de gabinete José Dirceu a causa de denuncias de corrupción.

   Lula designó a Marcio Fortes, de 63 años, hasta ahora secretario ejecutivo del ministerio de Industria y Comercio Exterior, en lugar de Olivio Dutra, una figura histórica del Partido de os Trabajadores (PT, izquierda), la fuerza política del jefe de Estado.

   Otro nombramiento fue el de Nelson Machado (del PT) como ministro de Previsión Social, en lugar de Romero Jucá, del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB, centro).

   Aunque perdió esa cartera, el PMDB queda en el nuevo gabinete con tres ministerios (Comunicaciones, Energía y Salud), en tanto que antes tenía solamente dos.

   La salida de Jucá se daba por hecha a causa de denuncias de corrupción en su contra. Permanece, en cambio, el presidente del Banco Central, Henrique Meirelles (con rango ministerial), investigado por diversas irregularidades financieras.

   El PT en cambio tuvo que ceder tres importantes ministerios (Ciudades, Salud y Energía).

   También pierde dos secretarías con rango ministerial, Comunicaciones y Derechos Humanos, que se integran en la Secretaría general de la Presidencia (organismo de vinculación con la sociedad civil).

   Lula pretende formar un gobierno de coalición para asegurarse una mayoría en el Congreso, donde el PT sufrió varias derrotas.

   El PT vive además una crisis aguda, por denuncias de que pagó sobornos a diputados de partidos aliados, incluyendo el PP.

   Esas renuncias acarrearon el 16 de junio la renuncia del jefe de gabinete José Dirceu, sustituido por Dilma Rousseff (ex ministra de Energías).

   Lula dijo que esperaba que estos cambios diesen por terminada su reforma ministerial.

   “Nunca un presidente puede decir que una reforma ministerial terminó, porque puede ser que el día de mañana un ministro quiera salir”, pero “espero llegar con este equipo hasta el fin de mi mandato”, el 1 de enero de 2007, dijo Lula, al hacer los anuncios en el palacio presidencial de Planalto.

   De hecho, sólo falta nombrar oficialmente al ministro de Educación, tras la salida de Tarso Genro, que desde el 9 de julio ocupa la presidencia el PT. Genro designó para ese cargo a su secretario ejecutivo Fernando Haddad, quien debe asumir la semana que viene, dijeron fuentes de ese ministerio.

   Fortes fue designado por el líder del PP y presidente de la Cámara, Severino Cavalcanti, un caudillo ultracatólico que creó malestar al defender este año sustantivos aumentos de salarios para los diputados, pese a los severos ajustes a los que está sometida la población.

   “La presencia del compañero Severino (…) es la demostración de que estamos construyendo un Congreso nacional con los partidos que dan sustento a la base de gobierno una relación sólida” para acelerar las votaciones, señaló Lula.

   El jefe de estado firmó además un decreto que reserva a los funcionarios de carrera el 70% de los cerca de 20.000 cargos designados por el gobierno federal. La ocupación de esos cargos en retribución de alianzas políticas se encuentra en la base de muchas de las denuncias de corrupción que originaron la actual crisis política.

   Lula se refirió a esas acusaciones, al reiterar que las diversas investigaciones llevadas a cabo por el Congreso, la policía y la justicia permitirán “disminuir los desvíos de recursos que existen en este país y la malversación del patrimonio público”, para que “los hombres públicos puedan transformarse en personas que tengan gran credibilidad ante la opinión”.