Madre emprendedora, ¿quién la hallará?

ternura de una madre

¡Por doquier! En las calles con una paletera, en las escuelas impartiendo docencia y decencia, en el Gobierno abogando por el pueblo, en hogares como buenas matriarcas enseñándole a sus hijos la clave del éxito o quizás leyendo estas líneas de prisa mientras ejecutan otras tareas a la vez.

Esta figura que muchas veces busca poner al derecho lo que está al revés, es una emprendedora no solo porque crea y crea bueno, sino también porque a medida que crea destruye lo que es malo.

Su mente despierta la guía en diligencias creativas que detienen y mitigan tendencias destructivas, cuyo producto más destructivo  es la erosión del núcleo familiar.

Muchas madres dominicanas saben sembrar en sus hijos y en la sociedad principios de verdad, amor y responsabilidad.

Contra su ardua labor empresarial a veces compiten los medios populares con sus mensajes y líricas pegajosas que son, a su vez, peligrosas pues asaltan la imaginación de nuestros jóvenes y niños.

jhonatan d oleo

Jhonatan D`Oleo, autor.

También compite contra los loables esfuerzos matriarcales la cultura de irresponsabilidad paternal que permea en nuestro cuerpo societario.  Sin embargo, ante estas importantes fuerzas contrarias, las madres no se amedrentan, sino que sacan fuerzas de flaquezas para desarrollar al máximo sus creativas y virtuosas gestas emprendedoras.

Y por esto, madres, en estas líneas les reconocemos y nos quitamos ante ustedes el sombrero.  Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas.

Emulemos todos de nuestras madres este espíritu virtuoso y emprendedor ciñéndonos de fuerza y honor para así reírnos del por venir.