Mala práctica y riesgo sanitario

El Ministerio de Salud Pública y Pro Consumidor deberían reaccionar ante la denuncia de que leche en polvo de dudosa calidad y manipulada bajo condiciones de higiene precarias está entrando al país sin los debidos registros, compitiendo de manera desleal con productos que llenan los requisitos necesarios y exponiendo a riesgos la salud de los consumidores. La denuncia en cuestión la sustentan la Asociación Dominicana de Productores de Leche (Aproleche) y el Consejo Nacional para la Reglamentación y Fomento de la Industria Lechera (Conaleche).
Lo menos que se puede esperar de estos organismos oficiales es que investiguen a fondo esta denuncia y que actúen en consecuencia de los resultados obtenidos. Bajo ninguna circunstancia se puede pasar por alto el ingreso irregular y la manipulación inadecuada de un producto tan sensible como la leche, que es fundamental en la alimentación infantil. Tampoco se puede tolerar la violación de las reglas de competencia comercial.
Nuestro sector lechero ha estado sometido a fuertes embates por las importaciones masivas de quesos y otros productos de ese renglón que compiten de manera desleal con la producción nacional. Ahora, a la competencia desleal se suma un componente de riesgo sanitario que hay que enfrentar de inmediato.

2017: ¿El año de los pactos?

El ministro de Hacienda, Donald Guerrero, da por un hecho que el pacto fiscal ha sido relegado para el 2017, y que será negociado después que se logre el pacto eléctrico, cosa que no parece que vaya a ocurrir este año por profundas diferencias de criterio en aspectos claves, entre los sectores público y privado. Y no sería descabellado pensar que el consenso para elegir a los miembros de la JCE y de las altas cortes se quede también para el 2017, a juzgar por la trabazón que ha sufrido el diálogo político.
Por otra parte, el Gobierno ha estado amagando con mejorar los sueldos en la administración pública para empujar a que el sector privado haga algo similar, y eso necesitaría un pacto social de amplio alcance. Así las cosas y partiendo de las coyunturas actuales, el 2017 se perfila como el año de los pactos.