Managua retorna a la normalidad

MANAGUA (AFP).- Las actividades laborales y educativas volvieron este viernes a la normalidad en la capital nicaragüense, luego de que el gobierno de Enrique Bolaños aceptara subsidiar el transporte público urbano, con lo que se puso fin a violentas protestas estudiantiles.

   Representantes del gobierno y la alcaldía de Managua, controlada por el opositor Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN, izquierda), acordaron subsidiar por un período de tres meses a los empresarios del transporte, mientras se busca una solución de largo plazo al problema.

   Los empresarios, que habían optado por dejar fuera de circulación sus unidades después de que los estudiantes prendieran fuego a varias de ellas, decidieron este viernes que se restableciera el servicio público.

   El acuerdo fue logrado la madrugada de este viernes, horas después de que policías antimotines y estudiantes armados con morteros artesanales se enfrentaran en algunas sedes universitarias.

   Las protestas, protagonizadas principalmente por estudiantes, estallaron hace tres semanas, cuando los transportistas decidieron subir el precio de los pasajes de 2,50 córdobas a 3 córdobas (de 15 centavos a 18 centavos de dólar), debido al encarecimiento de los combustibles.

   Las protestas dejaron varias decenas de detenidos y heridos leves, con excepción de un policía que perdió un ojo cuando el martes pasado fue impactado por un mortero. Los morteros son bombas caseras de pólvora, a las que los universitarios les introducen grapas o pequeños trozos de metal.

   El subsidio representará una erogación de 1,8 millones de dólares en subsidios a los empresarios durante los próximos tres meses. El gobierno se comprometió a aportar 1,2 millones y la alcaldía 600.000 dólares, según el acuerdo logrado en horas de la madrugada de este viernes.

   El gobierno debió modificar su postura inflexible que indicaba que es al mercado al que le corresponde determinar los precios del transporte.

   Bolaños había manifestado el pasado miércoles que el gobierno no podía disponer de subsidios para los transportistas, porque el presupuesto del gobierno es deficitario y porque ello contravenía acuerdos negociados con el Fondo Monetario Internacional.

   Sin embargo, la madrugada de este viernes cambió su postura, pero también forzó al alcalde sandinista Dionisio Marenco a poner su cuota, pues la alcaldía capitalina tampoco quería comprometer sus recursos.

   Por su parte, el dirigente del movimiento estudiantil Yasser Martínez declaró que los estudiantes se mantendrán vigilantes para que se cumplan los acuerdos y advirtió que si en estos tres meses no se logra un acuerdo sobre la forma de encarar el problema energético, las protestas volverán.

   “Hay que buscar salidas al problema energético sin que el principal afectado sea el pueblo”, dijo Martínez este viernes.