Manny Ramírez reflexiona y prefiere seguir con Medias Rojas

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POR JIMMY GOLEN
BOSTON (AP).-
Manny Ramírez rompió el silencio sobre las conjeturas de cambio a su alrededor, al interrumpir una rueda de prensa de manager para decir escuetamente que quiere permanecer con los Medias Rojas de Boston y “ganar otra Serie Mundial”.

En un episodio estrafalario, incluso para los antecedentes tumultuosos de los Medias Rojas, el inicialista Kevin Millar condujo a Ramírez a la oficina del piloto Terry Francona antes del partido del domingo contra Minnesota e indicó que el guardabosques dominicano quería decir unas palabras.

Mientras Millar, en broma, traducía en frases incoherentes el inglés de su compañero, Ramírez aseguró que no existen diferencias con Francona, sus compañeros y los fanáticos.

“Estoy aquí para jugar y ganar. Soy un mafioso”, dijo Ramírez unas horas antes que expire el plazo para realizar canjes de jugadores. “Sigo aquí. Estoy aquí para ganar. Estoy aquí para ayudar que este equipo consiga un título en 2005”.

Ramírez no apareció en la alineación titular del partido del domingo ante los Mellizos, el segundo que se pierde en forma seguida. Francona decidió darle descanso a Ramírez para “despejar la mente”.

“Ahí lo ven. Está bien”, comentó el dirigente. “Se nota que está lidiando con cosas que hace unos días no podía. No estaba seguro de eso ayer (sábado), y por eso no jugó. No tenía la certeza de que estaba en condiciones de servirnos de ayuda”.

Ramírez encabeza las Grandes Ligas con sus 92 carreras impulsadas, pero siempre ha sido un dolor de cabeza en el camerino de los Medias Rojas, que atribuyeron a la armonía en su seno la conquista en 2004 de su primer campeonato en 86 años.

Aunque tanto Francona como Ramírez negaron diferencias entre ambos, el mánager admitió que es difícil cumplir una temporada de 162 partidos sin algún problema.

“No se puede tener al equipo perfecto. No se puede tener un equipo sin que haya alguien levante la voz. Así debe ser”, dijo Francona.

Pero declaró que no espera nuevos inconvenientes con Ramírez el resto del año.

“Se solucionó. Ya lo vieron”, dijo a la prensa. “El descanso le cayó bien”.

Ramírez fue abucheado por la afición del Fenway Park el viernes y no jugó el sábado. Cuando salió a estrechar manos con sus compañeros al término del partido, una sección de la tribuna empezó a corear su nombre.

“Eso no me afecta”, dijo. “No es la primera vez que me abuchean”.

Ramírez firmó un contrato de ocho años y 160 millones de dólares tras la campaña del 2000. Ramírez ha respondido con creces, incluyendo un título de bateo, otro de jonrones y remolcando 306 carreras en las últimas dos temporadas. Fue el más valioso de la pasada Serie Mundial.

Pero su contrato se ha convertido en una carga para los Medias Rojas. Tras la temporada de 2003, Boston quiso canjearlo a Texas por Alex Rodríguez.

Por su parte, Ramírez se ha quejado de no sentirse cómodo en Boston, donde encontró un ambiente muy diferente al relativo anonimato que disfrutaba en Cleveland, su ex equipo. Ha pedido ser canjeado anualmente, pero muy pocos equipos están en condiciones de asumir los últimos 64 millones de su contrato en los próximos tres años.

Boston trató de negociar un cambio con tres equipos, que hubiese transferido a Ramírez a los Mets. La negociación naufragó ante la insistencia de Nueva York de que Boston asumiese buena parte del salario del toletero.