María Conchita Alonso
“Lo que la gente ve de mi, esa soy yo”

Por Maribel Lazala
Fotografías: Roberto Concepción
Ella es encantadoramente rebelde. Totalmente divorciada de convencionalismos o reglas que la aten o la dobleguen. Su espíritu libre lo lleva consigo como un estandarte que la hace feliz. Se percibe en sus gestos, en su mirada, en la forma que camina y hasta en la ropa que elige y que según ella, la identifica. No en balde tiene en carpeta diseñar una línea de ropa con piezas simples pero sensuales, en materiales semitransparentes y colores alegres, donde prime la comodidad y la que comercializará con la marca “Soy”. Una sola palabra que la define como una mujer segura de si misma, de quién es, de lo que quiere, y de lo que ha logrado.  Y es que aunque el nombre de María Conchita Alonso es archiconocido internacionalmente, su imagen y su personalidad trascienden la fama que ha logrado para convertirla en un icono de la mujer latina, arrolladoramente femenina, inteligente y audaz7


Nacida en Cienfuegos, Cuba, emigró junto a sus padres y sus dos hermanos a muy corta edad a Venezuela,  país que asumió como su patria. Involucrada en el mundo del espectáculo y los aplausos desde muy pequeña, supo lidiar con los vaivenes de la fama con su actitud irreverente. Dotada además de una singular belleza que la llevó a conquistar varias coronas en su adolescencia, y a destacarse en las pasarelas de los grandes modistos de su país como una de las más famosas top models, supo además contaminar de emoción a un público que la seguía a través de sus actuaciones en telenovelas, dirigiendo su propio programa de televisión “Picante”, para más tarde adueñarse de los papeles de hispanos en el cine americano. Versátil, inteligente y decidida, ha sabido utilizar sus variados talentos para conseguir lo que ha querido sin importar obstáculos, rompiendo esquemas y estereotipos, violando tradiciones e imponiendo su firme y definida personalidad. Sólo así pudo llegar a la cima del éxito en el difícil mundo de la pantalla grande y los codiciados escenarios de Hollywood, imponiendo su estilo, su raza, su acento y su nombre, rabiosamente hispano.

Actriz y cantante, se desenvuelve en ambos mundos sin decidirse por ninguno. Ambos le pertenecen y ella los toma con absoluta pasión cuando le apetece. De ambos ha saboreado las delicias del éxito, y  hoy, ya de vuelta después de un espacio de retiro espontáneo de los escenarios, confiesa sentirse mejor que nunca y lista para iniciar una nueva carrera de éxitos que incluirá un proyecto en Las Vegas y papeles en varias películas, una de ellas de factura dominicana.

Invitada especial del IX Festival de Cine de Santo Domingo, disfrutamos junto a ella de un espléndido mediodía junto a las aguas del Mar Caribe, en el bello escenario natural del Club Hemmingway, en Juandolio, donde derrochó sin tapujos su encantadora personalidad que como el ir y venir de las olas, es a veces atrevida y audaz, sencilla y glamorosa, ingenua y sensual, coqueta y descuidada, pero sobre todo, con esa libertad con la que se permite  hacer lo que le viene en gana, decir lo que le pasa por la mente y expresar sus sentimientos sin freno alguno. Simpática y cercana, no tuvo reparos en conversar con todos y acceder gustosa a posar por horas para el lente de ES, coincidiendo todos que los años no la han impactado y luce una figura espléndida, un rostro bien cuidado, que aligera con su juvenil cabellera color azabache, y esa mirada coqueta y sensual que es parte de su encanto.

Con el marco perfecto de un entorno paradisíaco, hicimos un aparte para iniciar nuestro diálogo, un agradable recorrido por su vida donde no hubo poses, ni mucho menos respuestas evasivas, sino más bien una transparencia que por momentos impactaba con su franqueza, pero que logró sin proponerlo completar la imagen de una María Conchita Alonso renovada en su misma esencia, y sobre todo, convencida de que hoy se siente mejor actriz y cantante y de que nadie le va a quitar lo que es suyo.

Cuando las personas empiezan a ser famosas tienden a cambiarse el nombre por uno más artístico, ¿Nunca estuviste tentada a cambiarte el nombre?

Sí, en una película me puse María Alonso, pues me dijeron que era más fácil de recordar. Me lo quité por varios meses, pero después me sentí mal, pensé que no soy María Alonso, soy María Conchita Alonso. Mi nombre es mi personalidad. Además, si se aprendieron el nombre de Arnold Schwarzenegger, ¿por qué no se iban a aprender el mío?7


Tus personajes reflejan tu personalidad, ¿es así o tienes una personalidad totalmente diferente detrás de cámaras?

Pienso que todo ser humano es un árbol y cada rama es parte de la personalidad de cada uno. Creo que uno tiene la base y dependiendo de tu estado anímico tu personalidad puede variar. Mi base es la alegría, pero de ella se desprenden facetas. Lo que la gente ve de mí, esa soy yo. Soy muy transparente, cuando miento se me nota. Tal vez por eso no lo hago mucho. Siempre digo lo que pienso, uno no va a agradarle a todo el mundo. Uno tiene que ser en la vida lo que uno es. Mientras te gustes a ti mismo, mientras seas verídica y auténtica, eso es lo que a mí, me hace feliz.

¿Cómo llegas al mercado americano, específicamente a Hollywood?

Cuando llegué no había un mercado para latinos, aunque sí hubo una época donde estaba una chica apellido Rivera, de origen puertorriqueño en Brodway, y también estuvo Rita Moreno, pero llegó un tiempo donde no había nadie y llegué yo, pero todavía no había un respeto hacia nosotros los hispanos y los personajes que nos daban eran de prostitutas, aunque para mí, bien, no tengo problemas en hacerlo, pero hay que tener variedad, no estar encasillados. En esa época estábamos que si el drogadicto, el mafioso, el ladrón y la prostituta. Mi primer personaje fue de una italiana que trabajaba en una tienda de Bloomingdale en la película “Moscow on the Hudson” con Robin Williams. Rompí un poco los esquemas y así empezaron a llegarme personajes que no eran tan negativos y te digo que no fue tan difícil entrar. Luego de mucho trabajo me tomé un descanso, que pensé que iba a ser de un año, y me tomó siete. Y te confieso que mi renacer fue más difícil que cuando entré por primera vez7

¿Por qué el descanso? ¿Te sentías cansada?

No tiene que ver conmigo, tiene que ver con ellos. Si no te ven, no se acuerdan de ti, no importan las nominaciones que tengas ni lo que hayas hecho, si no te ven, se olvidan de ti. Llegan nuevas generaciones de jóvenes. Ellos se identifican hasta los 30. Sin embargo en Europa no es así, si tienes un nombre y eres buena, trabajas hasta que quieras. Después de esta nueva generación, en Hollywood ven mi edad, pero mi agente les dice que no luzco la edad que realmente tengo.  Gracias a Dios, nunca he tenido problemas con eso de la edad. Yo me siento mejor que nunca. Cuando me alejé fue a buscar mi paz interior, mis prioridades para ser feliz en la vida, entender y aceptar a la gente, pelear por lo que de verdad vale la pena, uno tiene que escoger las batallas que vas a buscar, tengo una tranquilidad y hoy en día siento que soy mejor actriz y cantante, y que aunque haya dos o tres generaciones más jóvenes que yo, no me van a quitar lo que es mío.

Cuando dices que quieres renacer, ¿hacia dónde quieres irte, actuación o canto?

Ya no quiero hacer tantos viajes. Me encanta mi casa, soy canceriana y a nosotros nos gusta ser muy hogareños. Me invitan a una premier y digo ¡qué fastidio!. Pero fastidio porque tienes que arreglarte, porque tienes que salir impecable. Extraño estar en un escenario, quiero volver a cantar. Por supuesto que me va a tocar hacer giras de nuevo, pero no quiero que sean largas. Tengo muchos proyectos, estoy trabajando en la música, tengo casi todas las canciones producidas, también hay un proyecto en Las Vegas, quiero estar ahí y lo prefiero antes que Brodway. Las películas me gustan más y aunque tenga que viajar estaré ahí y no de un lado para otro, eso es lo que no quiero, hay que hacerlo, pero ahora lo haré menos7

Quisiera entrar en María Conchita por dentro, ¿Qué cosas recuerdas que marcaron tu personalidad, esos recuerdos imborrables?

No puedo decirte uno, porque creo que han sido muchos factores que me han hecho quien soy. Lo principal es tener una familia con principios y moral, que siempre ha estado ahí, aunque yo he sido muy alocada y rebelde y me importa tres pepinos nada.

¿Tuviste problemas por tu rebeldía?

Mi mamá, al principio, y mi papá, ni se diga, porque él no quería que estuviera en nada que oliera a espectáculo. A escondidas de él empecé con el concurso de “Mi princesita” en el concurso de belleza, porque para él “¿cómo va a ser que su hija esté en la farándula?”Sí pienso que mi mamá siempre me dio el apoyo y viví con una mentalidad de que en la vida, mientras tengas libertad nada es imposible. Eso me daba una seguridad y una confianza en mi misma, saber que tú puedes hacer lo que escojas en la vida.


¿Cómo te autodefines?

Soy una bohemia, hippie, que le encanta vivir bien, quedarse en las suites presidenciales y viajar en primera, mejor todavía en avión privado. Me encanta, sobretodo por la privacidad, hoy más que antes. Esos años que pasé alejada de todo, salir sin que nadie te voltee a ver, fueron muy relajantes, pero sí quiero que vean mis películas y que compren mis discos y vayan a mis conciertos. Cuando soy fuera de la artista, me encanta ser un ser humano más, ser natural, sencilla, es ser, sin “tengo que hacer”, “me tengo que vestir”.


¿Qué hay de los sentimientos, la pasión en tu vida hoy?

Hoy estoy con varios amigos especiales, que tienen derecho. Me siento feliz, no tengo ni quiero novio en estos momentos. Sí estoy lista para tener novio, pero el próximo hombre al que le llame novio, será con el que pasaré el resto de mi vida. Porque sí creo en el matrimonio. Aunque nunca me he casado, tengo la ilusión de una niña, he tenido mis mari-novios, he vivido con ellos, pero nada de matrimonio.



¿Hijos?

No he querido tener, ni quiero. No sé si es porque es una responsabilidad tan grande. Hay una conexión bastante grande entre los niños y yo, me gustan los bebés, son bellos. Pero traer un hijo al mundo porque lo dicta la sociedad, no. Tiene que ser que los desee y ha habido momentos en los que los he deseado, pero han sido malos momentos, pero sí es una responsabilidad de por vida. A lo mejor Dios tiene algo preparado para mí, algo en un momento, tal vez adoptar, y no porque esté de moda, cuando esté preparada. La sensación de parir no la necesito, entonces de repente estoy para salvarle la vida a un niño.

¿En qué crees? ¿qué es lo de mayor valor para tí hoy día?

Para mí lo más importante es ser feliz. Llegó un momento en el que haciendo lo que amo, ya no era más feliz. Hay muchos jueguitos de por medio, hay mucha hipocresía, celos, pequeños grupitos de mafia, no soy una persona que pueda hacer eso. Como soy muy libre, muy honesta, si no te gusta, pues “Ciao”. Eso fue lo que me inculcaron mis padres, hacer lo que quieras en la vida, porque quieras hacerlo. Llegó un momento en el que no era feliz, era más el tiempo que solía pasar encerrada en mi casa, llorando, y dije que quería encontrar mi paz. Siempre tuve un presentimiento de que en esta vida estamos de paso, y que mientras mejor eres en esta vida, lo que te espera será fabuloso.

Vamos a la parte exterior,  ¿qué rutinas haces para mantenerte bien?

El ejercicio es primordial. Ahora estoy fuera de entrenamiento, porque recién acabé de una serie de televisión. Hay que estar encima del gimnasio, para dentro y para fuera, la gimnasia es maravillosa. Trato de no comer cosas fritas, y como yo he pasado por la anorexia y la bulimia, empecé con la anorexia y después con la bulimia cuando tenía 28 ó 29 años. No puedo comer cosas grasosas, ni cremosas, así que trato de controlarlo. Dormir es muy importante, al igual que tomar agua. ¡Amar es importantísimo! cuando estás feliz, lo irradias, es muy bueno el gimnasio, dormir y comida balanceada. También hago ejercicios de la cara, ejercicios con electricidad. Sino estaría distinta, esos ejercicios con máquinas los hago hasta que no me funcionen y tenga que recurrir al bisturí.  ¡Y al que encuentre un doctor que diga que yo me hice cualquier parte del cuerpo, le doy un millón de dólares!

¿Accederías a hacerte alguna cirugía estética?

¡Por supuesto que sí!.

Si me molesta esto o aquello, por supuesto.

¿Le das mucha importancia a tu cuerpo? ¿Eres obsesiva con eso?

No soy obsesiva con eso. Como he pasado por la anorexia y la bulimia, me siento mal, no debería ser, porque uno es quien es por lo que es por dentro. Aunque es algo que está en mi mente, contra lo que lucho, batallo, llevo tanto tiempo sin hacer ejercicios, me siento gorda, fofa, no aguanto las ganas de empezar a ejercitarme con un entrenador, porque a la semana, te sientes diferente, por lo menos mentalmente, siento que todo vuelve a su lugar.


¿Cómo defines tu estilo, lo que usarías al vestir?

Soy libre. Empecé a diseñar una línea que se llama “Soy”. No sé en qué momento lo haga, porque necesito un equipo, y  porque hay que gastar mucho dinero. La línea se parece a mí, de colores, de sedas semitransparentes, es algo que te pongas y sientas que no tienes nada encima. Soy una hippie, bohemia, y para mi lo más importante es la comodidad.

¿Cuál ha sido el personaje que más te ha llenado, con el que te has sentido más identificada?

Este que estoy haciendo ahora me gusta, porque muestra cómo  una persona tiene que seguir sus principios y no venderse para obtener algo. Pero uno de los personajes que más me ha gustado fue el que hice con Edward James Olmos y se llamó “Caught”. Fue un drama muy fuerte, igual que otra que se llamó “El beso del vampiro”, con Nicolas Cage.

Un mensaje final para los lectores de ES

Creo que no venía desde el 1991 o el 1992 y ha sido muy gratificante ver que no me han olvidado, que las nuevas generaciones me conocen y me quieren. Es muy lindo saber que a pesar de todo el tiempo que he estado retirada,  me siguen queriendo. Eso significa que algo bueno hiceS

María Conchita Alonso
Filmografía

Ciudad del Crimen (1984)

Un ruso en Nueva York (1984)

El gran enredo (1986)

Traición sin límite (1987)

Perseguido (1987)

Colors (1988)

Besos de vampiro. (1989)

Depredador II. (1990)

La casa de los espíritus. (1993)

Gallos de pelea. (1993)

MacShayne: Final Roll of the Dice. (1994)

Texas. (1994)

La ley de Las Vegas. (1996)

Terror inesperado. (1996)

Testigo final. (1997)

El grito en el cielo (1997)

La desaparición de Catherine. (1997)

Alma perversa. (1998)

Víctimas del pasado. (1998)

La vida secreta de mi marido. (1998)

A  mediodía. (2000)

Al servicio del Presidente. (2000)

Visión de un asesinato. (2000)

K.O. Fuera de combate. (2000)

La mejor actriz. (2000)

Chasing Papi. (2003)

El muerto. (2005)

English as a second lenguage. (2005)

Material girls. (2006)

Richard III. (2006)

Tranced. (2006)


Epílogo

El sol comenzó su retiro en el horizonte de este paradisíaco lugar y justo mirando el paisaje de un mar rabiosamente azul y el desenlace de un inusitado crepúsculo, quedamos en silencio por unos instantes que parecieron largos, dada la energía de nuestra entrevistada. Pienso que el recorrido por su vida la envolvió en la nostalgia que más que echar de menos momentos idos, la llenaron de grata satisfacción. Y es que ella no es de las que se lamenta, ni mucho menos de las que se entristecen por nada. Su vida ha sido buena. Ha tenido lo que ha querido, y lo que no ha querido lo ha sabido dejar a un lado. Pero sobre todo, ha estado siempre conectada a la vida, una vida que ella ha forjado a su antojo, a su medida, consciente de que el verdadero yo es aquello que tú eres, y no lo que hicieron de ti. Su nuevo renacer la llena de una energía poderosa que transmite con su explosiva personalidad regando sueños y certezas para alcanzarlos. Nuevos retos la acompañan y ella los asume con entusiasmo, sin ápice de duda o temor, si no más bien con esa confianza y seguridad que siempre la ha acompañado para ganar el éxito. Un éxito que es suyo desde el momento que decidió que lo más importante de su vida es ser feliz.

A voz en off

Lo primero que haces cuando te levantas…..

Entrar en la computadora.

Un vicio confesable…

Los hombres.

Un lugar pendiente por visitar…

Bora Bora, Africa, ¡Me gustaría un safari!

Una ciudad para vivir…

Puerto Vallarta, Madrid, la Caracas de antes.

Un libro de mesita de noche…

Cualquiera de Paulo Coelho


Música en tu Ipod….

Blues, Budha Bar

Tu canción favorita…

Hotel California

Un perfume…!Todos!

Un diseñador…Cavalli

¿Arreglada o informal?…

Informal

Algún miedo…

La guerra, las enfermedades incurables.

Un antojo…

depende

Un buen recuerdo…

Tengo muchos.

Algo que te quita el sueño…

El haber cometido un error y no haber hecho nada.

Lo que más te gusta de ti…

Mi honestidad.


Algo que te haga llorar…

El hambre, la falta de libertad.

Algo de lo que te arrepientas…

No haber ahorrado más dinero.


Un sueño por realizar…

Tener mi propia isla, poder hacer algo porque exista una democracia donde existan oportunidades para todos.

María Conchita en tres adjetivos…

Loca, Honesta, Perseverante.

Agradecimientos:

Locación: Club Hemmingway, Juan Dolio

Coordinación: Miguel Calzada, CTN

Accesorios: Lissa Díaz