María Conchita Alonso prepara
cinta contra Hugo Chávez

LOS ANGELES (AFP) – “Si hay cosas que el mundo no ve, yo se las quiero mostrar”, comentó a la AFP María Conchita Alonso, quien prepara la cinta “Dos minutos de Odio” para denunciar “la dictadura de Hugo Chávez”, mientras sigue actuando en Estados Unidos, donde hace casi 25 años abrió esa brecha que hoy caminan los latinos en Hollywood.

Con una apariencia fresca que no se refleja en la pantalla ni en las revistas, María Conchita Alonso está poniendo rostro y cuerpo en estos días a la “villana” de la serie “Saints and Sinners” (“Santos y Pecadores”) que transmite el canal estadounidense MyNetwork TV y espera llamadas para volverse a convertir en “Lucía”, la madre de Eva Longoria en “Desperate Housewives”.

Sin embargo, la actividad que realmente le roba energía por estos días “es como productora y protagonista, de ‘Dos minutos de Odio’, basada en los hechos del 11 de abril de 2002”, cuando un fugaz golpe de Estado separó del poder al presidente Hugo Chávez, un “personaje que está instalando una dictadura comunista en Venezuela”, sostuvo en entrevista a la AFP.

   Desde su casa en las colinas de Hollywood rememora sus orígenes cubanos y siente “mucha rabia al ver que se está repitiendo lo mismo en la Venezuela donde me crié”, dice quien en los 80 robaba portadas por ser la única latina que compartía cartel con Robin Williams en “Moscow on the Hudson” (1984), Arnold Schwarzenegger en “Running Man” (1987) o Robert Duvall y Sean Penn en “Colors” (1988).

   Pese a su abierta oposición al gobierno venezolano, en “Dos minutos de Odio” hará el papel de una chavista que se enamora de un hombre que no se la juega por el proyecto revolucionario: “Eso hace que existan diálogos, intercambios de opiniones bien sabrosos”.

   No quiere dar nombres del guionista ni del director, pero sí recalca que se empeñó en iniciar este proyecto luego de “escuchar hablar (en septiembre) a Chávez en la ONU contra George Bush”.

   “Haya sido correcto o incorrecto lo que dijo, no fue acorde con el discurso que debe tener el Presidente de un país y si él tiene derecho de hablar de una forma como la que habló en un país que no es el suyo, yo tengo el derecho de hablar también”, sostuvo Alonso.