Marichal se emociona en el acto;
Presidente Fernández lo acompañó

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POR JANIE McCAULEY
SAN FRANCISCO (AP).- Antes de comenzar una larga lista de agradecimientos por su reconocimiento más reciente como una de las máximas leyendas del béisbol, Juan Marichal le lanzó un reto a Barry Bonds. “Dónde está Barry?”, se preguntó Marichal, un antiguo serpentinero de los Gigantes, de 67 años, esbozando una sonrisa.

“Barry, siento como si te enfrentara con las bases congestionadas, pero creo que te puedo sacar”, afirmó Marichal, quien fue un lanzador derecho que se caracterizaba por su alta patada antes de lanzar la pelota.

Marichal fue honrado por los Gigantes de San Francisco con una estatua de 2,74 metros de alto de bronce, la cual fue develada el sábado afuera del estadio, y se unió a las esculturas más grandes de tamaño natural de peloteros como Willie Mays y Willie McCovey.

“Es un inmenso orgullo y una enorme presión el estar frente a ustedes. Me siento muy honrado y humilde por haber recibido tan gran distinción… Gracias por hacer de este uno de los días más importantes e inolvidables de mi vida”, dijo Marichal, rodeado de familiares y decenas de amigos y ex compañeros de equipo.

El presidente de la República Dominicana, Leonel Fernández, y varios funcionarios gubernamentales asistieron a la celebración y durante toda la tarde se escuchó música de merengue del país.

“Sobre todas las cosas, Juan Marichal fue el orgullo de su país”, dijo Fernández. “Es por Juan Marichal que puedo ver hoy a Barry Bonds tener una bandera de la República Dominicana en su mano”, agregó.

Los Gigantes rindieron tributo a su larga herencia hispana al usar uniformes con el nombre de “Gigantes” en español en vez de los que utilizan de manera regular en inglés, la primera vez en los 123 años de historia del equipo que viste un uniforme con esa leyenda. Los uniformes serán subastados después.

Muchos de los ex compañeros de Marichal estuvieron entre los asistentes, incluidos Mays, McCovey, el actual piloto del equipo, Felipe Alou, Orlando Cepeda y Gaylord Perry. Algunos llevaban pequeñas banderas de la República Dominicana en el bolsillo frontal de sus sacos.

“Es un día maravilloso para toda la gente latina”, dijo Cepeda, ex compañero de habitación de Marichal.

“Yo soy puertorriqueño, Juan es dominicano. Como compañero, como amigo, digo que es un gran día. Cada pelotero latino, cada persona latina debe sentirse orgullosa”, agregó Cepeda.

Marichal también fue homenajeado en el diamante antes de que comenzara el partido entre los Gigantes y los Atléticos de Oakland.

Marichal, que ingresó al Salón de la Fama en 1983, logró hazañas que serían imposibles en la actualidad. Entre ellas se destacan dos actuaciones memorables en 1963.

El 15 de junio de ese año no toleró hit alguno ante los Colts de Houston y dos semanas después lanzó 16 innings para darle la victoria a su equipo 1-0 sobre los Bravos de Milwaukee.

Conocido por su naturaleza competitiva y su gran resistencia, Marichal lanzó 244 partidos completos y trabajó más de 300 innings en una temporada en tres ocasiones. En otras cinco superó los 250.

“Tuve la fortuna de jugar con Juan, y también la mala suerte de tenerlo de rival cuando me traspasaron”, dijo Alou. “Es uno de los jugadores más valientes a los que me he tenido que enfrentar”.

Bonds estaba sentado junto con Marichal antes del homenaje.

Marichal jugó para los Gigantes de 1960 a 1973 y tuvo foja de 243-142 durante sus 16 años en las mayores. En sus 14 temporadas con el equipo, Marichal se ganó el sobrenombre del “Dandy Dominicano”.

“Simplemente fue el mejor pitcher de los 60”, dijo el propietario de los Gigantes, Peter Magowan.

A los aficionados, Marichal les dijo: “Soy yo el que les agradezco por todos los recuerdos. Dejé mi corazón en San Francisco”.