Marnie Forestieri-Trapp

Inició su carrera profesional como periodista para cadenas internacionales como CNN en Español en la región de Asia. Vivió en la ciudad de Tokio por varios años donde paralelamente culminó su licenciatura en administración de empresas.

Su carrera como periodista la llevó a experimentar con diferentes géneros, entre ellos, programas de  televisión, reportajes y documentales para televisión, siendo el más destacado “Conspiración en el Caribe”, nominado en diferentes festivales como el festival de Biarritz en Francia, y transmitido en prestigiosas cadenas norteamericanas  como History Channel y  salas de cine en Francia.

La producción periodística se vio mermada al iniciar una Maestría en Negocios en el 2000, que la llevó a incorporarse al mundo corporativo en el área de mercadeo y posteriormente a crear su propia empresa. Su primer libro, “El Yakusa de mi Corazón”  resultó ser finalista en uno de los premios de literatura más importantes, el Premio Juan Rulfo, en Francia, en el 2009 y el cual será publicado en este año.

Nació en la ciudad de Santo Domingo el 9 de marzo de 1973, hija del matrimonio entre Alberto Forestieri y Rafaelina Mármol.

Está casada con el doctor Oliver Trapp, de nacionalidad alemana, a quien conoció cuando el extranjero estudiaba en el país en el 1988.  Contrajeron nupcias en el año 1994 y tienen dos hijos:  Niklas  y Valerie.   

¿Cómo nace tu pasión por el periodismo?

Es una inclinación natural. Una habilidad que se fue desarrollando en diferentes géneros por pura casualidad ya que el entrenamiento es más empírico que intelectual.  Yo estudié administración de empresas.  La pasión por las letras, el deseo de conocer a profundidad los ángulos de una historia y el olfato para las noticias, viene de fábrica. 

¿Cómo llega a formar parte de cadenas tan importantes como CNN?

Por pura casualidad. Quizás por encontrarme en el lugar y momento indicado. Mis primeros reportajes eran malísimos. Pero mi primer jefe era un hombre con la capacidad de ver un poco más allá y ver que no todo estaba perdido.  Las primeras experiencias de una persona en su juventud pueden determinar el curso de su vida profesional. Yo tuve la suerte de contar con la ayuda de personas extraordinarias que Dios me puso en el camino, que me ayudaron a crecer en lo personal y profesionalmente. Hoy en día, que tengo la oportunidad de emplear a tantos jóvenes, intento devolver la generosidad, la confianza, la oportunidad y la  inspiración que recibí en su  momento.  

Varios de tus reportajes y documentales han sido transmitidos por canales tan prestigiosos como History Channel ¿Cómo puedes narrar esta experiencia?

Producir documentales fue una parte emocionante de mi vida. Tener la oportunidad de desarrollar una historia a profundidad, es un proceso largo, dedicado, y lamentablemente, también poco lucrativo.

Recientemente resultaste finalista en el Premio Juan Rulfo  por la publicación del libro el “Yakusa de mi Corazón” ¿Cómo te sientes con este importante reconocimiento?

Para ser honesta, esta nueva carrera me vino de sorpresa. No escribí con la intención de ser publicada ni reconocida. Escribir es una especie de terapia.  El verano pasado mi esposo fue invitado a impartir una charla en una de las universidades en Cambridge, Inglaterra. El escenario y el tiempo libre estuvieron de mi lado para que pudiera poner fin a este objetivo personal. 

 ¿Por qué crees que esta novela fue reconocida?

Realmente no conozco los criterios que toman en cuenta.  Lo único que puedo comentar al respecto es que escribo con todo el corazón y que en mi imaginación soy capaz de dar vida a cada uno de los personajes de la historia.   

¿En qué consiste esta publicación? (Yo pondría, ¿Cuál es la trama de esta novela?

Relata la historia de una joven colombiana que se convierte en víctima de una organización de trata de blancas. Pese al cambio tan drástico de escenario y situación, la joven no deja de pensar que su destino cambiará. Cuando conoce a un miembro de la Yakusa, se da cuenta que un sentimiento inesperado está a punto de cambiarla para siempre. Basada en una historia real, El Yakusa de mi Corazón , es una historia de amor y de esperanza. Un contraste entre dos mundos diferentes que nos recuerda que el bien se puede encontrar en las circunstancias más hostiles.  

¿Piensa seguir cultivando el género de la novela?

Lo más divertido, es que ahora todos me están dando ideas de nuevos temas. Como si fuera un confesor.  Pero para inspirarme a escribir nuevamente, y salir airosa  del enigma conocido como “la suerte del principiante”, tiene que ser una historia que me apasione mucho.

Del periodismo pasa a cursar una maestría en negocios la que te lleva a crear tu propia empresa ¿Por qué decides involucrarte en el mundo de los negocios luego de ser una exitosa periodista?

Yo soy la consecuencia de ser hija única. Una mezcla de las habilidades e intereses de mis padres. Por su parte, mi madre es una mujer muy talentosa  en la música y las letras. Ella fue mi mecenas en las artes, en mi formación espiritual y en las letras. Durante mi infancia, se dedicó a estimular cualquier inclinación académica e intelectual. Las clases de idiomas, quince años como estudiante de música, y cualquier locura que se me ocurriera, ella siempre estaba dispuesta a darme la oportunidad de desarrollarme.

De su lado, mi padre era un hombre sumamente inteligente y visionario en los negocios. Desde pequeña, después de resignarse a que no sería padre de un hijo varón, se dedicó a enseñarme las habilidades requeridas para los negocios. Desde pequeña, tenía la oportunidad de observarlo en negociaciones. Yo siempre he desarrollado las dos áreas paralelamente, en forma de inversiones o roles menos activos. Lo que si tengo es que soy muy realista y creo que si tenemos varios caminos, debemos seleccionar el que más podemos ayudar a otras personas y ser más productivos.  

Durante tres años te desempeñaste en el cargo de  Vicepresidente de Mercadeo de la empresa Centennial Dominicana ¿Cómo llegas a tan importante posición y cómo evalúas el trabajo que realizaste en dicha empresa?

Tener la oportunidad de trabajar en una empresa  multinacional es un importante paso en la formación de un emprendedor, ya que te da la perspectiva de cómo funcionan y están interrelacionados los diferentes departamentos de una empresa. Centennial representó la oportunidad y el reto de llevar una marca a otro nivel. La evaluación del trabajo de marca y ventas se ve reflejado en las encuestas de mercado y en los números de la empresa, y en esta etapa, la empresa creció en ambos factores. Pero el tiempo pasa. El esfuerzo y reconocimiento se olvidan. Las empresas se venden y se compran. Y su posicionamiento puede estar arriba y otro día no. Lo que queda es cómo esta experiencia pudo impactar a las personas y de qué manera te sirvió esa experiencia para ser mejor profesional. Esta experiencia me permitió desarrollar el liderazgo y mejorar en el manejo del área financiera. 

En nuestro país fuiste la pionera en ofrecer los servicios de “Oficinas virtuales” ¿Cómo nace este proyecto? ¿Cuáles ventajas se obtienen al recibir este servicio?

Oficinas Virtuales es un novedoso servicio para un nicho de mercado muy específico. Es un servicio que permite a una empresa contar con todos los servicios de una empresa a una fracción del costo, de contar con una estructura.  

La idea llega después de salir de la telefónica y fue mi primer proyecto como emprendedora. Creo que fue una transición importante  porque no todos los empleados corporativos, pueden ser emprendedores. En una empresa cuentas con una estructura de soporte y presupuesto.  En un proyecto como emprendedor se requiere una flexibilidad y humildad impresionante. Debes ser capaz de ser cobrador, servicio al cliente, venta, mercadeo, limpieza, mensajero…etc…. Uno de los logros más importantes de esta etapa profesional fue ganar una licitación con otra importante empresa telefónica del país. Pero justo cuando la empresa comenzó a crecer, fue el momento cuando se enfrentaron mis prioridades y debía tomar la decisión.   

 Actualmente eres la directora y propietaria del  colegio “Ladybird Academy”  y líder de un equipo de decenas de profesoras dedicadas y comprometidas con la formación de niños

¿Cómo te sientes en este nuevo rol?

Mientras mi carrera se desarrollaba en el país con estos proyectos, mi esposo se destacaba en un escenario muy diferente: Estados Unidos. ¿Y qué haces cuando se  enfrentan las diferentes facetas de la vida? Bueno, en mi caso definí mis prioridades y tomé la decisión de apoyarlo y manejar todo desde el extranjero. Un tiempo después, vendimos la empresa en RD a un emprendedor con mucho futuro.

A diferencia de otras veces en mi vida, esta vez, no tenía ningún plan estratégico.  A pesar de contar con ofertas en posiciones corporativas de importancia, yo había cambiado.  Me había convertido en emprendedora. Le pedí a Dios que El se encargara de guiarme en la dirección para la que me había preparado durante esos años, y al final, todos los caminos me condujeron a esta nueva industria. Una de mis mejores amigas, Judith Bisonó, pionera en la industria en la Florida central, me ayudó incondicionalmente en la primera etapa con sus consejos, su paciencia, y su tiempo.   

 ¿Cuáles responsabilidades tienes que asumir desde la dirección de este colegio?

La principal responsabilidad  es servir a nuestra comunidad y garantizar a los padres un lugar seguro, lleno de amor y estimulante para sus pequeños. En Estados Unidos, la industria es muy regulada y el rol de la directora es cumplir con los requerimientos del estado. El rol también implica conocimiento en la rama de educación, mercadeo, ventas, finanzas, recursos humanos, entre otros.

A diferencia de otras empresas en la Florida que continúan con su política de despidos, nosotros seguimos siendo un motor de la economía de la región y seguimos contratando decenas de empleados en la industria. Profesionales que cuenten con un nivel de compromiso, amor por la enseñanza y los niños.  

  ¿Cómo logras establecerte en la industria de los preescolares en los Estados Unidos siendo una mujer latina?

Al principio, fue muy difícil. Era necesario construir una reputación como emprendedora para obtener financiamiento, y no es solo capital sino también experiencia en la industria, y certificaciones del estado en un nuevo país. 

Durante los primeros dos años de mi nueva vida en Estados Unidos, dejé atrás mi vida glamorosa de ejecutiva, y lo cambie por la universidad y por una pasantía en la nueva industria. Escuché muchos “no” antes de un “si”. Pero no nos desanimamos. Hoy es una realidad, mucho más de los que nos merecíamos. En una economía donde el crédito es limitado, a nosotros nos lo extienden para seguir creciendo. Mientras otras empresas cancelan empleados, nosotros seguimos empleando. Para mí, eso es un gran paso de confianza y eso se gana a través de hechos, no promesas.  

Eres una mujer de varias facetas: periodista, escritora, empresaria y pedagoga ¿Cómo has podido desempeñar con éxito cada uno de estos roles?

Bueno, yo creo que con la técnica cambiar de actividad. Cuando no puedo ver otro estado financiero, pues me inspiro en escribir o tocar mi instrumento musical. Cuando no se me ocurre ninguna palabra, pues entonces me pongo a trabajar. Y cuando tengo mucho trabajo, entro al salón de los bebés, y se me olvida todo.

¿Con cuál de estos roles te sientes más identificada?

Yo no cambio por nada la satisfacción de que los niños me den un abrazo todos los días. Escucho las historias más fascinantes del mundo cada día y sin esperarlo me regalan una sonrisa.  Yo creo que lo que haces también se convierte en lo que quieres ser. Y rodearse de niños, definitivamente es  un regalo.   

¿Te consideras una mujer de éxito?

Yo creo que el éxito de una persona se mide con el legado a su comunidad y el camino recorrido para conseguir lo que tienes. La cuenta bancaria no determina el éxito personal, ni los títulos o premios recibidos. Para mí el éxito se mide en cómo pudiste servir con los talentos y oportunidades que se te presentaron en la vida. Somos responsables de la nueva generación y lo que le enseñamos hoy, las decisiones que ellos nos ven tomar, dictarán el futuro como nación. Por lo tanto, faltan décadas antes de poder evaluar el éxito. Como mujer, el logro más importante es ver a mis hijos convertirse en un hombre y una mujer de bien.

¿Qué significa tu familia en tu vida?

El refugio. Trabajo en equipo. Amor incondicional.  

¿Cómo conviven  una dominicana y un alemán?

En un matrimonio multicultural aprendes a que no importa la nacionalidad, los seres humanos nos parecemos más de lo que nos imaginamos.

  ¿Cómo definirás a tu esposo?

Mi esposo es un hombre con un corazón muy grande, que siempre pone en primera lista de sus prioridades a su familia.  Un hombre que vive cada momento, disfruta las pequeñas cosas y como si fuera poco, además cocina mucho mejor que yo.

De tus hijos ¿Qué puedes decir?

Mis hijos son el legado más importante de mi vida. El reflejo de uno mismo. Los hijos también son nuestros maestros. Ellos nos enseñan que los detalles son importantes. Que cada día es una aventura. Y son capaces de hacernos sentir héroes por un tiempo.

¿Cómo puedes ser esposa, madre y empresaria al mismo tiempo, en un mundo cada vez más exigente?

Fácil. Las cosas que puedes delegar se asignan a otras personas. Las más importantes las asumes, disfrutando cada momento con agradecimiento a Dios por lo que te regala. Tengo la capacidad de poner las facetas de la vida en compartimientos. Por ejemplo, cuando salgo del trabajo, soy capaz de cambiar de canal totalmente.

¿Qué significado tiene la palabra mujer?

Mujer es el corazón de la familia. El optimismo cuando todo está perdido. El consuelo cuando llegan las tormentas en la vida. La madre o la abuela dispuesta a sacrificarse por el bien de sus hijos. La esposa que llega cansada y es capaz de sacar el ánimo para hacer la cena. La empleada que trabaja la milla extra. La amiga que te recuerda el pasado. La palabra oportuna.   

¿Cómo evalúas el papel de la mujer dominicana visto desde fuera?

Las mujeres dominicanas somos responsables, y dedicadas a su familia. Lo ves en todos los estratos sociales del país.  

¿Cómo percibes el futuro de la mujer dominicana?

Para la mujer dominicana es más difícil posicionarse en el escenario empresarial y político, ya que todavía existen algunos retos sociales que enfrentar. Pero, en el futuro, podríamos llegar hasta tener a una mujer que asuma la presidencia del país. Nosotras en parte somos responsables de cambiar la mentalidad.  

¿Alguna vez sentiste limitaciones por ser mujer y ser latina?

El ser latina, no representó  ningún obstáculo.  Mi experiencia es que Estados Unidos es un país que le brinda oportunidades bajo un marco de igualdad y respeto, si te apegas a sus reglas y te integras a su cultura.

Tienes que cumplir con varios compromisos a diario, ¿Cómo satisfaces tus gustos o pasatiempos?

Lo primero es que me encanta lo que hago, o sea que no es un trabajo ni un sacrificio. Mis gustos son fáciles de complacer porque soy muy sencilla. No soy esclava de marcas prestigiosas, ni lugares de moda. No tengo que manejar el carro del ano o comprarme artículos de lujo porque  pienso que en donde gastas tu dinero se reflejan tus valores. 

Una cena tranquila, tomar un vino con mi esposo, visitar Disney con mis hijos, tomarme un café, conversar con mis amigas, ver una película, pasear a mi perrito Harry. Estos son los momentos que disfruto.

¿Cómo es Marnie?

Amiga incondicional. Una jefa que otorga confianza y espera resultados. Sicóloga sin licencia. Cocinera de tercera. Comediante en círculos pequeños a costa de chistes malos. Trato de mirar lo mejor de cada persona. Madre flexible y a la vez estructurada.  A veces soy paciente y otras no. A veces soy muy analítica y otras veces me dejo llevar por mi sexto sentido. Aventurera pero conservadora. A veces tomo decisiones rápidamente, y otras no.  Y si tengo cualquier cualidad que no me doy cuenta y que no sea tan positiva, bueno eso será culpa de mi herencia italiana.

¿Qué cosas te hacen feliz?

Me hace feliz ayudar a otras personas y compartir con mi familia y con mis amigos. Soy hija única, por lo que mi círculo de amigos son una parte muy importante en mi vida y una de mis principales bendiciones a prueba del tiempo y el espacio. Mi abuelo italiano decía siempre que eres lo que ves en tus amigos. Y por eso siempre he valorado la amistad de mujeres extraordinarias e inteligentes. Muchas de mis amigas del colegio, son como mis hermanas, porque crecimos juntas. Otro de mis grupos favoritos, son mis amigas de la universidad, hoy médicos destacadas en diferentes especialidades.  Mujeres extraordinarias que han dedicado su vida al servicio de los demás.  Cuando nos juntamos todas, realmente rejuvenecemos colectivamente.  

¿Cómo definirías este momento en tu vida?

Una oportunidad para ser mejor persona mañana.

¿A quién admiras?

A mis padres, Alberto Forestieri (fallecido en 1995) y a mi madre Rafaelina. Por ejemplo, mi madre se mantiene activa. Trabaja porque le gusta y en su tiempo libre se dedica a ayudar a otras personas.  

Yo soy fruto de la República Dominicana. Estudié en mi país hasta los 21 anos  y me crie rodeada de profesores que formaron a la profesional que soy hoy. A pesar de que nunca me desarrolle profesionalmente en la música, adquirí habilidades que me han guiado durante toda mi vida en estos anos en el conservatorio. Mis profesores Edith de Windt (piano) y Slovodan Veljovik  (violoncello) perfeccionaron habilidades como la paciencia, la dedicación, la excelencia en lo que haces y me comprometieron a siempre dar lo mejor de mí en lo que sea que decida hacer con mi vida. Nunca aceptaron algo a “medias” sino que siempre exigían lo mejor, porque creían que yo lo podía hacer. Otros profesores que tuvieron un impacto en mi vida fueron por ejemplo, Dante Cucurrullo (quien me enseñó a trabajar en grupo en su Orquesta y no a siempre ser la “solista”), Dona Hortensia Alvarez, quien me enseñó francés y literatura, Dona Piera (fallecida). Por eso, estas personas son las que más admiro, porque dedicaron sus vidas a construir un mejor país, un estudiante a la vez.  

En el mes de la mujer, ¿Qué mensaje le puedes enviar a la mujer dominicana? 

Nuestra principal responsabilidad es transmitir los valores correctos a la nueva generación y siempre tener claro las prioridades. Como país se nos ha olvidado que el dinero no es un valor. Los valores correctos como la honestidad, la tolerancia, el respeto o la libertad son fundamentos que debemos construir en nuestra sociedad.

Ser madres, hijas y esposas es lo más importante, pero sólo es una parte. Nadie garantiza que contaremos con el mismo nivel de vida siempre. Para enfrentar los retos del mañana, es necesario prepararse, innovar, crear. Nunca quedarse estáticas. La juventud es tiempo de sembrar. La vida pasa muy rápido, y en un abrir y cerrar de ojos, entregamos los hijos que Dios nos regala a la sociedad. Por eso pienso que las mujeres debemos contribuir con el desarrollo de nuestra comunidad a través de nuestro trabajo o aportes. Y en el sentido práctico, que además le enseñen quehaceres domésticos a sus hijas para que no pasen el trabajo que yo he pasado por aquí.

Sus preferidos: 

Un lugar pendiente por visitar: Jerusalén 

Una ciudad para vivir: Orlando, Estados Unidos  

Un libro de mesita de noche: Un libro de crecimiento espiritual.  

Un personaje histórico: Las hermanas Mirabal 

Una gran mujer: Mi madre 

Un buen recuerdo: Mis viajes por el mundo 

Un sueño por realizar: Ver a mis hijos crecer 

Una frase de batalla: “Let go, let God.” 

Mujer en tres adjetivos: tierna, generosa, y bella si se lo propone.

En corto: 

Marnie Es…..Representante de mi país.  

Ser mujer ES…La esperanza. 

Mi familia Es….Mi refugio. 

República Dominicana ES…Mi  lugar preferido en el mundo. 

Epílogo 

Cuando la pequeña Valerie se refiere  a su madre nos dice con mucho énfasis “ella es un buen ejemplo para mí” y esto es sin duda es el mejor legado que una madre puede dejarle a sus hijos.

Para Marnie, su principal responsabilidad es transmitir los valores correctos de honestidad,  tolerancia y respeto.  

Como mujer, ha sabido cumplir con cuatro roles esenciales: madre, hija, esposa y profesional.

Está convencida de que Dios realmente tiene el control de su vida, de que las personas demuestran quienes son a través de hechos, no de palabras.

Entiende que el amor a la patria, el respeto, la tolerancia, la libertad y la bondad, son el fundamento de nuestra sociedad y que cada uno somos responsables de transmitirlos a la nueva generación.