Más capacidad de internamiento

Más capacidad de internamiento

Mientras el país avanza en vacunación y se enfila a desmontar restricciones paulatinamente, lo cierto es que, en el mejor de los casos, siempre habría una importante demanda de servicios hospitalarios, incluso mayor que la actual eventualmente, para lo cual dejarían de ser suficientes los espacios asistenciales bien dotados para acoger pacientes, incluyendo casos de gravedad que requieran cuidados intensivos y cruciales auxilios respiratorios.

Las inoculaciones, invariablemente, están supuestas únicamente a evitar proporciones alarmantes de las manifestaciones más agudas de la enfermedad Covid-19 y reducir, quizá significativamente, la letalidad del virus SARS-CoV-2.

Lo que no garantiza la administración de dosis, aun siendo masiva, es salvar de enfermarse a más miles de personas. Hasta ahí no llega la ciencia todavía ni en los países que más han avanzado en generar inmunidad en sus poblaciones. Preocupa que el sistema médico-privado sumado al manejo de la pandemia no ha expandido, salvo honrosas excepciones, las áreas para ese objetivo que las repetidas embestidas de contagios recomiendan para que esta sociedad no dependa demasiado de la red estatal de centros de atención continuamente en riesgo de quedar saturada. Por el contrario: un buen número de clínicas particulares redujó sus espacios para tales internamientos y otras repelen a los contagiados como el diablo a la cruz.

El alto costo de la dependencia

Un país, como otros, muy subordinado a materias primas e insumos importados para producir alimentos, y hoy expuesto a elevaciones de costos demenciales por transporte marítimo, que tiene que pagar por uso de furgones el triple de antes de la pandemia, es poco lo que puede hacer contra el desquiciamiento del comercio mundial. Las mitigaciones por subsidios sociales son posibles. La reducción de aranceles que abaraten costos, también.

Pero de viejo impera el “ensamble” de huevos, carnes de cerdo, pollo y diversos lácteos encarecidos independientemente de lo que pueda decidirse aquí. Situación para la que no se está material ni estructuralmente, preparado para conjurarla. Esta adversidad se presta desde luego, para manipulaciones y discursos que claman por la rápida aparición de una varita mágica.