Más de  por qué quiero ser el senador por SPM

Fui trompetista de la banda de música de San Pedro de Macorís, al lado del maestro Antonio (Chino) Santana, de Santiago y Prudencio Ferdinand, de Rafael Labasta, así como de otras figuras que luego descollaron a nivel internacional.

En San Pedro me tocó presidir la Asociación Nacional de Estudiantes (ANES), a raíz de la muerte de Trujillo. Soy médico (UASD), psiquiatra (U. de Madrid), salubrista (UCMM), educador superior (ADRU), terapeuta familiar (UASD), maestro de la Medicina (Soc. Dom. de Psiq.) y doctor honoris causa (UNEV). He escrito 15 libros sobre Medicina, Terapia Familiar, Teología y Política. He ocupado posiciones que me honran: rector de la UNEV, pastor de la Iglesia Bíblica Cristiana, presidente de la Sociedad Dominicana de Psiquiatra, y director de IMAFA.

Estoy felizmente casado con Fiordaliza, quien es maestra y psicóloga, con especialidades en educación inicial, educación especial, psicología escolar, psicología clínica, y con maestría en psicología escolar. Nuestros hijos: Larissa, José Alberto y Alessandra, son especialistas en sus respectivas carreras.  

Fior y yo trabajamos en consulta con familias, colaboramos desde la Z101, y actuamos como facilitadores con grupos. Nuestro compromiso es: fidelidad a Dios, honestidad y servicio a los demás.

En San Pedro presido la Fundación Dunker Lambert y el Movimiento “La familia primero”, por cuyo medio me he mantenido en contacto permanente con mi ciudad.

Con todos mis hermanos y sobrinos soy simpatizante de las Estrellas Orientales.

Quiero ser senador para ser – como dice “Proverbios” – “vocero de los que no tienen voz”, y para poner en práctica las palabras de Cristo: “ama a tu prójimo como a ti mismo”.