Más feliz ahora que antes

Cuando las posibilidades de vida de una persona se reducen a cero, como se redujo la mía aquel 24 de marzo del 2010, y Dios le da una segunda oportunidad, entonces esa persona ve la vida de otra manera. Ahora veo la película de mi vida no en blanco y negro, sino a todo color, y con sonido Dolby Stereo Digital. Muchas personas no creen esto que les voy a decir, y a mí me costó trabajo creerlo: ¡Soy más feliz ahora que antes! ¡Muy profundo!, ¿no? Se lo voy a escribir en mayúsculas: ¡SOY MÁS FELIZ AHORA QUE ANTES! Ayer se cumplen cinco años de mi derrame cerebral, que me dejó sin las habilidades de hablar, escribir y leer. Pasando balance a estos cinco años: algunas puertas se cerraron, pero muchas se abrieron. Algunos amigos se negaron, pero más amigos conseguí. Esta es una ley de la vida. Tuve la dicha de ser el primero en el mundo, ¡vaya privilegio!, de presenciar mi derrame, ¡en vivo y directo!, cuando me estaba rasurando frente al espejo. Lo vi todo. Pero, la historia completa se la narro en un libro que saldrá próximamente. Por eso celebro.