Más inversión y mejor gasto

Un presupuesto concebido con visión desarrollista debería estar enfocado en dos prioridades fundamentales; suficiente gasto de capital y alta calidad del gasto corriente. Pero aquí no andamos por esos trillos. Para 2017 la inversión en infraestructura consignada en el presupuesto no llega al 16%, mientras que el gasto corriente se encumbra sobre el 84%. El otro detalle es que una gran parte de la inversión en obras, sobre todo viales, podría ser financiada con deuda.
Desde hace mucho tiempo, economistas y expertos en finanzas han aconsejado a los gobiernos un manejo prudente de las variables deuda y gasto corriente, y un gasto de capital acorde con las necesidades de infraestructura que plantea el desarrollo, pero han desdeñado estos consejos. Lo consignado para gasto corriente luce desproporcionado frente al gasto de capital y esto que el pago de burocracia y clientelismo ha sido privilegiado otra vez.
El país necesita políticas más consecuentes con la necesidad de ejecutar todas las inversiones que demanda la Estrategia Nacional de Desarrollo (END) y orientar el gasto público de una manera más racional y consecuente. Y hay que resistir con más firmeza la tentación de cubrir déficit del presupuesto con endeudamiento. Las cifras indican que tenemos que corregir cierta miopía en nuestra visión de desarrollo.

Los terrenos del ingenio B. Chica

Además de prohibir todo tipo de transacción inmobiliaria con los terrenos del CEA, el Poder Ejecutivo haría bien en disponer una auditoría general de los negocios hechos con esos patrimonios para invalidar los que perjudiquen el interés general. Una transacción que debe ser revisada es la venta de los terrenos del ingenio Boca Chica a un solo adquiriente, negocio que está en vías de consumarse a pesar de que la comunidad los necesita para obras sociales que impulsen su desarrollo.
El Poder Ejecutivo debería disponer una evaluación de los términos de esa venta y sopesar su efecto en función de las necesidades comunitarias de obras, como por ejemplo un buen hospital, un centro politécnico para la capacitación de los jóvenes, un club recreativo y cultural y obras para la práctica de disciplinas deportivas.