Más que Trujillo y Balaguer

El profesor Juan Bosch hizo famosa la frase: “En política hay cosas que se ven y cosas que no se ven, y a veces,  las que no se ven son más importantes que las que se ven”. Parafraseando al ex presidente  se podría decir que también hay cosas que se dicen y otras que se callan y, a veces las que se callan,  son más importantes que las que se dicen.

Estos pensamientos llegan a mí, al escuchar, durante la apertura del VIII  Congreso  Norge Botello del PLD, el discurso del  presidente de la organización  Leonel Fernández,  en el sentido de que su partido se prepara para gobernar 20 años más, es decir hasta el 2036.

Sumando los 12 años en el poder del PLD,  los cuatro de Danilo más los 20 adicionales a que aspira el ex mandatario, tendríamos un total de 36 años, seis más que los que permaneció Trujillo tiranizando al pueblo y 14 más que los que duró Balaguer gobernando en base a fraudes y corrupción.

Porque cuando un partido o un gobernante decide perpetuarse en el poder, tiene que  corromper todas las estructuras del Estado para  lograr sus objetivos y en sistemas tan vulnerables institucionalmente como el nuestro, esto resulta fácil  porque todas las instancias de poder están supeditadas al Ejecutivo.

Creo que la euforia del momento traicionó a un Leonel  acostumbrado a calcular cada una de sus palabras y actuaciones, porque hay cosas, que aunque todo el mundo las sospecha, no se deben decir, y menos con un triunfalismo  provocador  y negador del sistema de partidos y la alternabilidad en el poder, esencia de la democracia.