Matan haitiano acusado de participar en violación de una mujer en Hatillo Palma

Escena del crimen

La policía dominicana inició hoy una investigación para determinar las causas del asesinato de un haitiano en una localidad donde los pobladores trataban de desalojar a los inmigrantes por su supuesta participación en la violación de una mujer.

El cuerpo del inmigrante haitiano no identificado fue hallado la noche del miércoles a la orilla de una carretera, con heridas de arma blanca, cerca del pueblo de Hatillo Palma, 215 kilómetros al noroeste de la capital. Pablo Ortega, encargado de la comisión investigadora, dijo a los periodistas que las autoridades desconocían si la muerte del inmigrante estaba relacionada con el intento de desalojo.

El miércoles varios residentes de Hatillo Palma ingresaron a las improvisadas casas donde viven decenas de haitianos para expulsarlos luego de que un día antes una mujer fue violada supuestamente por tres inmigrantes que ingresaron en su vivienda para robar.

Un grupo de personas quemó la mañana del jueves una vivienda donde residía una veintena de inmigrantes haitianos. Ortega detalló que hasta el mediodía del jueves la policía había detenido a seis personas para interrogarlas, entre ellas a un líder comunitario, sobre el homicidio del inmigrante, la destrucción de la vivienda y otras agresiones contra haitianos.

Víctor Espinal, presidente de la asociación de productores bananeros de la zona y miembro de una comisión encargada de distender la situación, consideró que el asesinato del inmigrante fue resultado de un hecho vandálico sin relación con los conflictos entre haitianos y dominicanos en Hatillo Palma.

La policía reforzó el jueves la seguridad en la zona para evitar eventuales linchamientos y nuevas agresiones, indicó Ortega.

Hatillo Palma está ubicado en la provincia de Montecristi, fronteriza con Haití, y su principal actividad económica son las fincas bananeras donde los inmigrantes haitianos representan la principal fuente de mano de obra.

Una situación similar ocurrió en Hatillo Palma en 2005 cuando los habitantes de la zona destruyeron las viviendas de los haitianos y los expulsaron en represalia por la presunta participación de dos inmigrantes en el robo y asesinato de una mujer dominicana.

En aquella ocasión el gobierno deportó en menos de dos semanas a unos 5.000 inmigrantes con el argumento de que era la forma de protegerlos de eventuales linchamientos.

Las tensiones en Hatillo Palma ocurren en momentos en que las autoridades reiniciaron el 14 de agosto los operativos para detener en las calles y repatriar a los inmigrantes que no cuenten con permiso de residencia, luego de que a mediados de junio venció el plazo para que tramitaran los documentos.

De los 524.000 extranjeros que se estima viven en República Dominicana, en su mayoría haitianos, sólo 288.500 se inscribieron. Rubén Paulino, director de Migración, precisó que hasta el jueves las autoridades habían repatriado a 220 personas y que unas 66.000 personas han partido a Haití de forma voluntaria.

Reiteró que quienes no hayan tramitado el permiso de estadía también deberán abandonar el país o serán deportados. El gobierno haitiano ha advertido en diversos foros que las eventuales deportaciones masivas crearán una crisis humanitaria. República Dominica ha sido blanco de críticas internacionales por su política migratoria, que incluye el intento por desnacionalizar a miles de dominicanos de ascendencia haitiana.