Matan tres soldados de la OTAN en Afganistán

KANDAHAR, Afganistán. AP.  Los cruentos atentados en Afganistán continuaron ayer sin pausa durante la festividad que marca el fin del Ramadán, al matar los insurgentes a dos pares de hermanos relacionados con el gobierno y a tres soldados de la OTAN.  

Los asesinatos seleccionados forman parte de una serie de ataques similares contra personas vinculadas con el gobierno, lo que complica la misión de las fuerzas internacionales de transferir a los afganos la responsabilidad por la seguridad a medida que los extranjeros se retiran del país.   En el primer ataque, una bomba escondida en un cementerio en la provincia meridional de Helmand mató a un jefe policial y a su hermano que visitaban la tumba de un familiar por la festividad de Eid al-Fitr.  

Siete de los familiares de los hombres resultaron heridos en la explosión en la capital provincial de Lashkar Gah, dijo el subjefe de policía de Helmand, Ghulam Rabbani.   Nadie se adjudicó la responsabilidad del ataque, aunque fue consistente con la estrategia del Talibán.