¿Me puse o me pusieron?

Eusebio Rivera Almodóvar

Antes de que el “receso” electoral haga olvidar al pueblo la traumática, pero aleccionadora experiencia de las primeras primarias dominicanas, quiero destacar cuatro grandes falacias que, muy probablemente, sin ser una programación o propósito pecuniario de los medios de comunicación, fueron aceptadas por la ciudadanía olvidando que “las formas más frecuentes de pasar una o varias mentiras es repetirlas muchas veces o acompañarlas de varias verdades”:
Primero: La compra-venta de cédulas. ¿Cómo sabían los compradores que estaban adquiriendo una cédula auténtica o una copia maliciosamente recién adquirida, con la excusa de que la verdadera se había perdido, y cómo hacían coincidir la foto del comprador con la del vendedor, a menos que quien o quienes lo verificarían dentro de la mesa electoral fueran cómplices de la transacción fuera del recinto?
Segundo: “Delegados, desligados o despistados”. ¿Dónde estaban los delegados y a dónde llevaron sus copias del acta con el cómputo final de cada mesa que, para evitar o comprobar fraudes, supuestamente deberían recibir los representantes de su candidato en cada nivel del proceso?
Tercero: Leonel y Gonzalo ¿mitad y mitad? La mitad de qué, si era una votación abierta donde participaron ciudadanos de todas las tendencias a favor y en contra de ambos y no necesariamente miembros o militantes del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), siendo falso que ambos tienen la preferencia del 50% de los peledeístas.
Cuarto: ¿Fraude solamente a nivel presidencial? Tamaña guayaba que hicieron tragar al pueblo.
A mí también me envolvieron hasta que mi disco duro intracraneal se reseteó e inmediatamente me pregunté ¿me puse o me pusieron bruto?, pero afortunadamente soy un “tíguere” de Villa Juana……..y del Licey.