Mecanismos de muerte

SERGIO SARITA VALDEZ
Hemos definido la causa de muerte como la enfermedad primaria básica, trauma físico, o agente químico que da origen a una serie de alteraciones de las funciones vitales del cuerpo directamente conduciendo al fallecimiento. Toca en esta ocasión referirnos a los mecanismos mediante los cuales el detonante mortal genera serias complicaciones orgánicas responsables en última instancia del deceso de la persona.

Veamos un ejemplo común para así entender mejor este asunto. Equis individuo recibe una herida punzo-cortante o puñalada en la parte anterior del lado izquierdo del pecho, exactamente debajo de la tetilla, es decir, en el área del precordio que es donde se aloja el corazón. Dicha herida sería la causa básica de la defunción. Ahora bien,  mencionar solamente la estocada fatal no resulta suficiente para una comprensión detallada y científica sobre la cascada de acontecimientos anatómicos y fisiológicos que se derivaron tras la inserción en el cuerpo de la hoja del puñal. Fue necesario penetrar la piel y los tejidos blandos del tórax para luego llegar la cavidad donde se aloja la bomba cardíaca. Lo siguiente sería la perforación del miocardio con la consiguiente salida de sangre desde las aurículas o los ventrículos del corazón. Quizás se laceró también la arteria aorta en su tronco.

La profusa y rápida salida de líquido sanguíneo hacia el interior del saco pericárdico impediría que el corazón cumpla con su función de contraerse y de dilatarse provocando lo que en medicina se conoce con el nombre de taponamiento cardíaco. Ello conduciría a una falla aguda del sistema de bombeo de sangre y un colapso circulatorio. Tendríamos de esa forma el siguiente orden de alteraciones: herida punzo-cortante que produjo laceración aórtico-cardíaca, lo que a su vez tuvo como consecuencia una hemorragia interna, seguida de un taponamiento cardíaco, con falla aguda y colapso circulatorio terminal.

Como se puede apreciar los médicos de emergencia, conocedores de las consecuencias que se derivan de una puñalada en zona precordial tratan de obtener sangre en lo inmediato, al tiempo que remiten al paciente al quirófano para una cirugía torácica de urgencia con el propósito de suturar las heridas causadas por el arma durante su trayectoria fatal por el interior del organismo, deteniendo así el derrame sanguíneo.

Otro ejemplo lo es el de una señora de 60 años que padece de osteoporosis, o reducción del contenido de calcio en el tejido óseo lo que se expresa en un aumento de la fragilidad de sus huesos. De repente sufre una fractura de la cadera la cual es operada por lo que la paciente debe permanecer internada por varias semanas. Resultado de su prolongada inamovilidad en cama se le forma un coágulo en las venas de las piernas. Se fragmenta el trombo venoso lo que facilita su traslado a través del torrente sanguíneo hasta los pulmones en donde bloquea las arterias pulmonares provocando una catástrofe clínica denominada tromboembolismo pulmonar agudo fatal. Bajo estas circunstancias tendríamos que la causa básica del fallecimiento lo sería la osteoporosis. Las complicaciones, digamos la fractura, flebo-trombosis y el tromboembolismo pulmonar corresponden a los mecanismos o alteraciones mediante las cuales se llegó a la muerte.

Conociendo la causa básica de la muerte se establecen programas preventivos de salud, en tanto que sabiendo de las complicaciones o mecanismos de muerte se evita el agravamiento de la enfermedad o trauma una vez estos se han producido. Como se ve, no es lo mismo causa básica que mecanismos de muerte; estos últimos se señalan como alteraciones anatómicas y fisiológicas que resultan como un efecto directo del trastorno de base.

Ejemplos de mecanismos de muerte son: fallo renal, insuficiencia cardíaca, falla hepática, edema pulmonar, hemorragia interna, shock, derrame pleural, septicemia, edema cerebral y las várices esofágicas, entre otras. En todas ellas hay un común denominador, ninguna constituye una enfermedad de base o primaria, en tanto que cada una representa una complicación de una causa básica específica.