Median en conflicto por hospital

POR ALTAGRACIA ORTIZ GOMEZ
Una comisión de notables fue escogida para mediar en el conflicto surgido por la decisión del gobierno, de aportar US$25.0 millones para una clínica privada de Santiago. En medio de la polémica, el secretario de Salud Pública, doctor Sabino Báez, puso en venta sus acciones de RD$1,000,000.00 que había aportado para un consultorio de su hijo en el Hospital Metropolitano de Santiago (HOMS).

Los doctores Bernardo Defilló, superintendente de Salud; Alberto Fiallo, presidente del Consejo Presidencial del SIDA (COPRESIDA); Elena Fernández, directora del Programa de Medicamentos Esenciales (PROMESE) y Altagracia Guzmán Marcelino, forman la comisión que próximamente rendirá un informe al presidente Leonel Fernández.

Esa comisión también establecerá un contrato de gestión, en el cual se fijará con claridad la forma en que el HOMS daría asistencia a los pobres, en caso de que reciba los US$25.0 millones del Estado.

En esa comisión también figura el secretario de Salud, quien ha sido criticado por gremios y personalidades por formar parte de ese proyecto privado, pese a ser funcionario público y por favorecer la inversión estatal.

Esa comisión revisará todo lo que ha sido la idea de que el Estado invierta en un centro privado.

En una conferencia de prensa ayer en la capital, el funcionario defendió con vehemencia la inversión de los US$25.0 millones del Estado en el HOMS, tras reiterar que los pobres tendrán garantizada su atención y acceso a medicina con herramienta de alta tecnología.

Respecto a su participación en el proyecto privado, el funcionario dijo que puso en venta la consulta de su hijo. También confirmó que su hermano es accionista de la Clínica Corominas y miembro del equipo de profesionales del nuevo centro privado.

En otro orden, el doctor Báez expuso con amplitud los detalles de una inversión de RD$18 millones que irá a los hospitales del Estado.

Añadió que el presidente Fernández está informado del estado de los hospitales y que por eso se ha estado invirtiendo en la remodelación, ampliación y equipamiento de algunos.

Indicó que hace poco el hospital Cabral y Báez y el Arturo Grullón fueron objeto de una gran inversión, tanto en una unidad de quemado como en la de diálisis.

“Por qué esa cantidad de dinero se quedará en un centro privado y no va a los hospitales que están cayéndose a pedazos”. Le preguntó un periodista.

Báez respondió que en el HOMS la gente que no puede viajar al extranjero a hacerse un procedimiento que por su costo, sólo pueden hacerlo las personas con dinero, cuando concluya ese centro, podrán realizarlo allí.

“En los hospitales públicos no se le puede atender con alta tecnología, pero cuando se inaugure el de Santiago, serán referidos allá desde los mismos hospitales”, sostuvo.

Indicó que cuando una persona pobre necesita un trasplante de hígado, no hay preparación en los hospitales, por lo que reiteró su defensa a la obra en la que el Estado ha anunciado su participación.

Consideró que debe ponérsele fin a que la gente pobre tenga que ir a los medios de comunicación para pedir recursos y poder hacerse una cirugía cardíaca.

“Aquí los únicos que pueden hacerse una cirugía de ese tipo, fuera del país, son los ricos”, dijo.