Médico excepcional y brillante escritor

GUSTAVO GUERRERO
El doctor Héctor Mateo con la fuerza de su talento extraordinario nos abre un mundo de posibilidades para vivir bien y nos muestra un panorama benévolo para pasar por este mundo sembrando a manos llenas la ternura y la confraternidad. Todo esto nos lo brinda en su libro recién publicado Medicina, Amor y Vida. Con sólo leer dos segmentos de su magnífica obra, Don Dinero y la Amistad, basta para conocer la emoción que se aloja en este hombre saturado de buenas intenciones para el mundo que le rodea y su empeño de hacer llegar un mensaje alentador para todos los dominicanos y para todo aquel que capte su obra.

Es un libro que ofrece con una amplitud extraordinaria temas emotivos y palpitantes para conocer muchos aspectos necesarios para el buen vivir, extendiendo sus apreciaciones con la enseñanzas de sus consejos médicos que trazan una ruta certera para prevenir muchas enfermedades y sanar otras si atendemos a los lineamientos de una vida correcta.

Y lo más importante es que estas apreciaciones, estas enseñanzas se leen con entusiasmo creciente, porque el lector -atrapado desde el comienzo hasta el final del libro- se deleita con una prosa ágil y tiene que sonreír y, muchas veces, cavilar profundamente.

El doctor Mateo con una gran modestia nos dice en la introducción de su libro Medicina, Amor y Vida que “leer y escribir más que un  hábito, es para mi un  pasatiempo. Dedico a esta afición los intervalos que me dejan los pacientes y las tareas y compromisos que me impone mi profesión y mis responsabilidades familiares y sociales”.

En ejercicio profesional durante 57 años como él indica, ha guardado muchos recuerdos y éstos los viene a ofrecer en su obra para contribuir positivamente a una mejor salud, mejor calidad de vida y un comportamiento familiar proactivo en beneficio de la comunidad.

Pero hay más en la labor como escritor del doctor Héctor Mateo que en su primer libro se revela sin ningún esfuerzo: la facilidad de su prosa para penetrar significativamente en el desenvolvimiento médico de su vida y en sus vivencias personales, emotivos trazos de quien ha comprendido a cabalidad la existencia del ser humano.

El doctor Mateo se sitúa con esta obra en un lugar prominente de la literatura nacional, porque ha de servir su libro, sin duda, para la orientación correcta de las esencias fundamentales de un texto: la buena literatura que encierra y los beneficios que pueden derivarse de su lectura.

El doctor Mateo entra por la puerta grande de la literatura nacional y ha sembrado, con su libro, el agradecimiento que florece en todo aquel que tiene la dicha de leerlo.