Medio siglo después de la matanza de los jóvenes del club Héctor J. Díaz

Medio siglo después de la matanza de los jóvenes del club Héctor J. Díaz

Crimen. Se acusó al grupo “La Banda”

Dos días después el presidente Balaguer destituyó al jefe de la Policía, general Enrique Pérez y Pérez, a cuya paternidad se atribuía la protección del grupo de sicarios

Joaquín Balaguer

El 9 de octubre se cumplió medio siglo del asesinato de los cinco jóvenes del club Héctor J. Díaz, del sector 27 de Febrero, tragedia que estremeció la sociedad.

Del múltiple crimen se acusó al grupo terrorista “La Banda”. Dos días después el presidente Joaquín Balaguer destituyó al jefe de la Policía, general Enrique Pérez y Pérez, a cuya paternidad se atribuía la protección del grupo de sicarios.

En su lugar fue nombrado el general Ney Nivar Seijas, que de inmediato profundizó la investigación que dio con los autores del asesinato.

En horas de la mañana del mismo día 9 un miembro del club, muerto en un accidente de tránsito, era velado por sus amigos y compañeros de la agrupación juvenil. En la noche los jóvenes Rubén Darío Sandoval, Víctor Fernando Checo, Reyes Florentino Santana, Gerardo Bautista Gómez y Radhamés Peláez Tejada salieron del velatorio a comprar velas y comestibles a un colmado cercano.

Los cinco fueron apresados horas después que miembros de La Banda proclamaran que darían muerte a cinco personas en represalia por la muerte de Johnny Vargas, acribillado en un atentado a tiros la noche anterior, según narra el periodista fallecido Rafael G. Santana, en una crónica publicada en el Nuevo Diario. Vargas, según la nota, era miembro de la organización terrorista y tenía discrepancias con algunos de sus miembros.

Los cuerpos de los jóvenes clubistas, con evidentes signos de violencia y sadismo sexual, aparecieron en Quita Sueño, Haina; en la prolongación de la avenida Sarasota y en la autopista Las Américas.

Pérez y Pérez, en rueda de prensa, acusó del múltiple asesinato a los miembros de La Banda Alejandro Féliz Liriano (Nariz), Diógenes Núñez (Tito), Eddy Antonio Martínez (El Ombligú) y Gregorio Diloné (Cabeza) y horas después su falsa declaración el general era reemplazado en la dirección del cuerpo policial por Nivar Seijas.

La primeras medidas dispuestas por el nuevo jefe de la PN fueron apresar a los cabecillas de la organización militar que encabezara el teniente Oscar Núñez Peña.

Más adelante visitó el barrio 27 de Febrero donde transmitió garantía a los directivos de club y a familiares de las víctimas. Los resultados de las investigaciones establecieron que en el crimen de los jóvenes participaron el teniente Virgilio Alvarez Guzmán y los rasos del departamento de Radio Patrulla Danelio Taveras, Saturnino Henríquez de la Cruz, Domingo Agramonte, Pascual Bonifacio Fermín y Luis Felipe Valderas. El oficial militar confesó que ordenó ejecutar a los muchachos tomando parte en los hechos.

Cuando la prensa preguntó al doctor Balaguer sobre este hecho el gobernante se limitó a decir “no tengo comentarios… eso es producto de fuerzas incontrolables”.

Los cinco fueron apresados por miembros de “La Banda”

El nuevo jefe de la PN apresó a los cabecillas de la organización

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