Medioambiente

UBI RIVAS
Los retos que tiene frente el presidente Leonel Fernández son en primer lugar la normalización de la energía eléctrica; estabilización del dólar frente al RD$; Comer Primero con tarjetas a 250 mil madres pobres reforzada con los mercados fijos y móviles del INESPRE; cero contemplación a la delincuencia y finalmente, restaurar el degradado hasta los cimientos medioambiente dominicano.

La entrega de hoy es concerniente al último, que intitula el trabajo, a propósito de que el presidente Fernández, el día primero del presente mes, conmemorativo como Día Internacional y Nacional del Agua, en Monte Plata, inició un ambicioso programa de reforestación con 30 millones de plantas a un costo de RD$15 millones.

El gobernante fue acompañado en esta laudable gestión por el titular de Medioambiente, Max Puig, un bisoño en estos menesteres, que requiere de técnicos avezados y serios, el ingeniero agroforestal Eleuterio Martínez, uno de los mejores, así como documentación copiosa, esto último que le ofrecí en rol de colaboración gratuita, respondiéndome con un escueto: Hablamos, que no traduce nada.

Consultando la voluminosa documentación que poseo en mis archivos, pesquisé una información servida por el desaparecido diario El Siglo, del 02-04-97, el cual vierte un experticio de ONAPLAN en el que edifica que el país dispone apenas de un 8% de cobertura boscosa, de un 75% que disponíamos en 1924, cuando el doctor Juan Bautista Pérez Rancier y el doctor Miguel Canela Lázaro confeccionaron un informe al presidente Horacio Vásquez relacionado con la alarma que le produjeron apreciar la deforestación de la cuenca del Yaque del Norte.

Ese 75% de cobertura boscosa de 1924 se redujo a menos de 40% a la altura del 30 de mayo de 1961 cuando los tiros redentores acabaron con la existencia del generalísimo Rafael Leonidas Trujillo, que explotó para su beneficio y cedió concesiones de explotaciones madereras a varios cofrades, amplias áreas de pinos de la cordillera Central.

Entre el 30 de mayo de 1961 al momento, ese 40% se redujo a apenas un 8%, es decir,que de un 75% a un 40% distaron 37 años, y de un 40% a un 8% un período similar, 36 años, y la aceleración de liquidar el escaso remanente columbra una tragedia superlativa en que colapse el patrimonio más rico de una comunidad, una sociedad organizada en un país.

Este diario, con el respaldo del Banco del Progreso editó un folleto valiosísimo en el que ilustra el arqueo sombrío de nuestra red hídrica, los que fueron nuestros grandes ríos, hoy cintas lánguidas de aguas polucionadas, fétidas, saturadas de venenos que descargan fábricas, destilerías, granjas de cerdos, sobre todo Yaque del Norte, Ozama, Higuamo.

El documento ostenta en su portada el decursar de Yaque del Norte a su paso mortal por Santiago de los Caballeros, una cintica verdiazul altamente polucionada, que a los de mil generación, produjo un estremecimiento donde el sentir brotó en sollozo sin bridas, recordando Yaque del Norte de nuestra adolescencia en la mitad de la centuria pasada.

Restaurar la cuenca de Yaque del Norte, empezando por someter a la obediencia a los jarabacoenses que vierten al lecho aún no contaminado a su paso por esa hermosa villa turística, toda suerte de porquerías, y cuando se aproxima a Santiago de los Caballeros, la ofensa es superlativa cuando industrias, destilerías, porquerizas, gente que mora en sus orillas, hacen de Yaque del Norte una nauseabunda cloaca fétida y letal.

El presidente tiene los mejores hombres para su reto número cinco, y el resto es cuestión de voluntad y obtener recursos gratuitos de Estados Unidos, Japón, Israel, Taiwán, Canadá, Francia.