Mel Gibson: conservador, católico y familiar

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Aprovechando que la fama de Mel Gibson se ha incrementado desproporcionadamente en las últimas semanas, a raíz de su filme “La pasión de Cristo”, y en vista de que no hay ningún otro estreno en la semana, además de que sobre la película ya escribí la pasada semana, he decidido ofrecerles a ustedes, lectores, una breve historia de la vida del actor. Para los que no pudieron leerme en la anterior entrega y quieran saber mi pensamiento en torno al filme, pueden buscar el próximo jueves en mi columna ‘Primer Plano’, de este mismo periódico una critica extendida de la ya publicada.

[b]Norteamericano[/b]

Aunque muchos piensan que Mel Gibson es australiano, en realidad nació en Peekskill, Nueva York, el 3 de enero de 1956, en el seno de una familia compuesta por 11 hermanos. Cuando contaba 12 años de edad, su padre, Hutton, decidió trasladarse con toda su familia a Australia, para evitar que él mismo, o alguno de sus hijos fuera enrolado en el ejército y enviado a pelear a Vietnam.

Al iniciar su nueva residencia, la numerosa familia pasó por diversos aprietos económicos, pero aún así, los padres de Mel se preocuparon por darles a sus hijos una buena educación, en el seno de la religión católica. Paradójicamente, las intenciones de Gibson no eran los estudios de arte dramático, pues antes de ingresar en la universidad, él pensaba ser chef o periodista. Gracias a una de sus hermanas se convirtió en actor; fue ella quien llenó la solicitud de ingreso para el Instituto Nacional de Arte Dramático de la Universidad de Sydney.

[b]El guerrero de la carretera[/b]

Tras su graduación, Gibson se unió a la Compañía de Teatro Estatal, donde participó en varias producciones clásicas, bajo la dirección de George Miller, quien le había visto en ‘Summer City’, su primer papel en una producción cinematográfica. Miller indujo al actor a participar en el casting para su película sobre un futuro apocalíptico. Fue así como Mel se hizo con el papel estelar de ‘Mad Max’, película que daría a conocer su rostro por todo el mundo.

En ella, Mel Gibson interpreta a un policía que no se mueve por sed de justicia, sino de venganza, recorriendo el duro paisaje australiano y contagiando su tormento a todos aquellos que se cruzan con él. Max persigue implacablemente a la banda que ha terminado con la vida de algunos de sus compañeros y ha matado a su mujer y su hijo.

El filme fue una bomba, su estética que entremezclaba el western, el cómic y la sub cultura punk, con una violencia salvaje mostrada sin ningún tipo de prejuicio moral, creó escuela. Aún siendo una modesta producción de serie B, se convirtió en todo un ícono, que no sólo afectó al mundo del cine, sino que también las bandas rockeras del momento –que marcaban las tendencias juveniles de los ochenta cedieron ante el influjo decadente de la cinta e imitaron el vestuario de sus personajes, cargado de hierro y cuero.

Tras el éxito que supuso este filme, tanto en taquilla como en reconocimientos al actor, rodó otras películas, como ‘Tim’ en 1979 y ‘The Chain Reaction’. En 1981 volvió a meterse en la piel del guerrero de la carretera, en ‘Mad Max 2: The Road Warrior’. Su salto a los Estados Unidos, vino de la mano de la película ‘The Bounty’ de 1984. En 1985 filmó la tercera y última parte de la saga ‘Mad Max, más allá de la cúpula del trueno’, en la que compartió créditos con la abuela del rock, Tina Turner.

Años después llegaría otro de sus grandes éxitos, con la película ‘Arma letal’, rodada en 1987, en la que encarnaba a un policía que tenía como pareja a Danny Glover, quienes debían resolver un difícil caso. Su disparidad de personalidades, que les llevó del odio a una amistad profunda y duradera, les supuso tanto éxito comercial, que dio para otras entregas.

Productor y director

En 1992, se impuso nuevos retos y se metió en la producción de una película en la que iba a ser protagonista, ‘Eternamente joven’, especie de comedia romántica mezclada con un poco de drama y ciencia ficción. En ella interpreta a un joven que queda congelado accidentalmente, despierta años después en un mundo totalmente nuevo y ajeno a él, donde trata de recuperar al amor de su juventud. También haría labores de producción, en ‘Maverick’, película ambientada en el viejo oeste, donde junto a Jody Foster, protagoniza una historia de trampas, juego, ambición, humor y por supuesto amor.

1995 sería su gran año, porque además de realizar un pequeño papel en la exitosa comedia fantástica para niños, ‘Casper’, y prestar la voz al protagonista masculino de la superproducción de Disney, ‘Pocahontas’, dirigió y protagonizó su primera película, consiguiendo un éxito arrollador y cuatro premios Oscar por ‘Braveheart’, superproducción en la que Mel Gibson encarnaba a William Wallace, uno de los primeros luchadores independentistas escoceses, que arrastró a parte de su pueblo a luchar contra el dominio inglés. Con final trágico y más de dos horas de duración, Mel Gibson consiguió uno de los mayores éxitos de su carrera. Esta película, junto a otra de su cosecha, ‘El hombre sin rostro’ (1992), las realizó a través de Icon, su compañía de producción cinematográfica.

[b]La familia[/b]

En cuanto a su vida personal, Mel vive con sus siete hijos y su esposa, a la que convenció de que se dedicara solamente a la familia, ya que él considera que ese es el lugar que le corresponde a la mujer. Se define como un hombre conservador, machista, homofóbico, desorganizado, poco tolerante y muy familiar. Fiel practicante de la religión católica, no le gustan los anticonceptivos y considera a su familia el núcleo de su vida. Sus contratos le hacen ganar una cantidad mayor a 25 millones de dólares por película, siendo considerado como una de los intérpretes mejor pagados de Hollywood.