Menos liquidez y encarecimiento del dinero para atajar la inflación

Menos liquidez y encarecimiento del dinero para atajar la inflación

Arturo Martínez Moya

Tenemos que estar claro, presenciamos una inflación mundial de oferta que asusta por las causas, la guerra y riesgos geopolíticos, y porque la política restrictiva de los bancos centrales no puede atacarla en todos sus ángulos.

Como en todas las demás, en nuestra economía la tendencia es alcista desde que marcó 7.71% en octubre 2021, subió a 9.05% en marzo y 9.64% en abril, la tasa más elevada desde el 12.84% de octubre 2008.

Del análisis de los componentes del Índice de Precios al Consumidor se extrae que los alimentos subieron 11.86%, alimentos y bebidas no alcohólicas 12.65% y 12.31% transporte, en doce meses, escalada de precios importados que se trasladó al resto de la cadena de suministro, encareciendo productos básicos de consumo y creando problemas a familias de menos ingresos. Explica la tasa de 7.25% en abril de la inflación subyacente, núcleo o “core” en inglés, la más alta desde que marco 7.54% en marzo de 2009.

Para atacarla sin perjudicar el crecimiento del PIB, nuestro Banco Central aplica rigurosamente su hoja de ruta, consiste, básicamente, en dos políticas. Por un lado, encarecimiento del dinero, la semana pasada subió su tasa de referencia en 100 puntos básicos, de 5.50% a 6.50% anual, y la tasa de depósitos remunerados (overnight), de 5.00% a 6.00% anual, lo que representa un incentivo para que bancos comerciales aparquen excedentes de liquidez en el Banco Central, y de 6.00% a 7.00% anual la tasa permanente de expansión de liquidez (Repos a un día), para desincentivarlos a tomar dinero prestado y presten menos.

Y, por otro lado, elimina excedente de liquidez en el sistema financiero. Con operaciones de mercado abierto y retorno gradual de recursos otorgados durante la pandemia, lo redujo en RD$80 mil millones desde octubre 2021 hasta la fecha.

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Por dos razones la inflación no ha sido más alta. Primero, el peso ganó terreno frente al dólar, se apreció 3.1%, de RD$56.85 a comienzo de junio 2021 a RD$55.08 el pasado viernes, por la entrada de dólares por exportaciones, remesas e inversión extranjera directa, en una cantidad muy superior a las salidas por importaciones y otros conceptos. La lógica es sencilla, cuanto más barato está el dólar frente al peso, menos pesos pagan los importadores dominicanos por productos básicos, como alimentos, petróleo y derivados. Por ejemplo, en doce meses el barril del crudo WTI subió 59%, generando presión a los demás precios, en pesos el alza fue menos, 54 por ciento, significa que por su fortaleza fue menor el aumento de precio de las importaciones.

Segundo, las subidas de la tasa de interés del Banco Central aumentaron el atractivo de sus activos en pesos y del Ministerio de Hacienda, incrementando el ahorro privado.

Finalizo señalando que de continuar los efectos exógenos externos por el lado de la oferta, será difícil frenar la persistencia al alza de los precios, pero el endurecimiento de la política monetaria, que evita sumar presiones internas a la inflación importada, y la alta confianza que consumidores e inversores tienen en las autoridades del Banco Central, explica las expectativas de que la inflación comenzará a desinflarse durante la segunda parte del año, sin descartar oscilaciones, y en el 2023 convergerá al rango meta de 4% ± 1.0%.

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