Mensaje de la editora

“Hay personas que no se disgustan, no lloran,
apenas esperan que el tiempo pase. No aceptan
desafíos de la vida y la vida ya no los desafía más.
No corras ese peligro: reacciona, enfréntate a la
vida, no desistas.”
                             Paulo Coelho ,“La quinta montaña

A veces la vida nos golpea tan duramente que nos deja inertes, como autómatas que asisten a un teatro inexistente. Pero hay otros, que nunca han sido golpeados por la desventura y sin embargo, la indiferencia forma parte de su rutina, y la apatía es su más visible característica. Nada les importa, nada les duele, nada les anima, ninguna cosa los entusiasma. La esperanza y la alegría son utópicas fantasías de personajes ajenos, y poco a poco, este desprecio por la vida se va traspasando a su entorno, a sus familias, a sus hijos, hasta a sus amigos. No crean que hablo de algo aislado y muy raro, o quizás producto de una verdadera tragedia individual. No. Se trata de un estilo de vida, asumido con tanta naturalidad que ya nos parece familiar y lo incorporamos a nuestra rutina como una especie de moda.  Hablar de tragedias, de todo lo malo que acontece en nuestro país, criticar absolutamente todo, usar el sarcasmo cuando se trata de juzgar a los demás, quejarnos continuamente de cada manifestación de nuestro subdesarrollo, y despreciar el lar nativo, son solo facetas de una personalidad desajustada, que se niega a si mismo, que detesta lo que es verdaderamente suyo.  ¿Por qué no probar mirando el otro lado de la moneda? ¿Por qué no intentamos también mirar las bondades que nos rodean? ¿Por qué renegar de nuestra identidad cultural?  Es bueno querer que nuestros hijos traspasen las fronteras del conocimiento, que puedan admirar los avances que acompañan los países desarrollados, las culturas milenarias, pero de ahí a tratar de que vivan una realidad falsa en lo que respecta a su identidad cultural, es algo deleznable. Yo pienso que nuestra juventud, puede perfectamente manejar varios idiomas, conectarse con el mundo exterior, gustar de los sonidos de la música foránea, pero amar su patria, sentir el orgullo de sus ritmos, desear ver su país desarrollado, y jamás pensar en emigrar sino más bien, en construir un hogar donde el amor por sus congéneres le permitan crecer y elevar la calidad de vida del lugar donde les ha tocado vivir. Por demás, un lugar hermoso, lleno de increíbles contrastes, de hermosos paisajes, de gente buena, cálida y solidaria. Un país que a pesar de sus limitaciones, nos permite una vida cómoda, relajada y feliz. Un país donde la alegría de la Navidad se expande y crece a todos los rincones, desde el más recóndito lugar de la isla, hasta las esquinas, los colmadones, las residencias fabulosas, llenas de luces multicolores y música de temporada. Y es cuando llega esta época maravillosa, cuando entendemos que ciertamente somos un país muy especial, un pueblo alegre, y definitivamente un pueblo de esperanza. Esperanza que vemos en tanta gente que trabaja discreta y arduamente, para lograr aportar un granito de arena en lograr una justicia social, en aquellos que se preocupan porque nuestro país avance, en aquellos que claman igualdad de condiciones, en aquellos que dan y en los que esperan. Un pueblo que no ha perdido la fe.  Una fe que se manifiesta cada día en los miles de creyentes que confían los destinos de nuestra nación al cuidado de Dios, nuestro Creador. Por eso, a aquellos que se  mantienen aislados en su propia tierra, que no sienten que pertenecen al subdesarrollo pero viven de el, solo les pido que se integren, que amen su patria, que den frutos abundantes en su lar nativo, porque como dice la Palabra en Juan 15, 8: “Mi Padre es glorificado cuando ustedes dan mucho fruto y muestran así que son mis discípulos”. Somos una manifestación del pensamiento de Dios y El espera que nuestra vida sea digna de ello. Seamos pues, un pueblo que cante, un pueblo que clame a Dios, un pueblo que viva la alegría de la Navidad en su real esencia, que significa amar y compartir.

En nuestra portada y entrevista central, sentimos especial satisfacción de presentar una entrevista exclusiva con una auténtica leyenda del Golf: Jack Nicklaus, quien nos visitara recientemente para inaugurar el primero de tres campos de golf en el exclusivo proyecto de Cap Cana.  Pero además, en esta edición les traemos interesantes secciones y las gráficas de las actividades más relevantes de la quincena.

Hasta la próxima y que Dios les bendiga,