Mensaje de la Editora

 “No es necesario hablar del amor, porque
 el amor tiene su propia voz y habla por sí mismo”.
                                                               P. Coelho
Un día para el amor. Un día al año para expresarlo. A simple vista parecería un honor, un reconocimiento, un privilegio, ¡Un día para exaltar el amor! Pero no sé por qué, se me ocurre que el amor, el protagonista de este día, está triste y desilusionado. 

Porque ciertamente es triste tener que esperar 365 días cada año para que algo que debería ser cotidiano, espontáneo y natural, se saque de la gaveta más olvidada de nuestra rutina para expresarlo a través de corazones rojos dejados al descuido, tarjetas con mensajes de otros, o regalos costosos que no se envuelven con la ternura o el amor auténtico. Sin ánimos de ofender, detesto las tarjetas con mensajes, porque aunque muchos son realmente hermosos, son sin dudas las experiencias de otros, y nos impiden expresar lo que sentimos con nuestras propias palabras, acicaladas de admiración o estropeadas por el dolor de algún agravio. Se  necesita expresar el amor, no sólo imaginarlo. Se necesita vivir el amor, no sólo decirlo. Necesitamos incorporarlo a nuestras vidas, a nuestro pensamiento, a nuestros más recónditos instintos, a la esencia misma de nuestro ser.  Porque fuimos creados por amor y para amar. ¿Cómo es posible que se nos haya olvidado?  Descubre esta verdad en ti y verás cómo cambian las cosas a tu alrededor y contigo mismo.  Cualquier cosa que hagas, hazla con amor, porque cuando haces todo con la disposición adecuada, está llamado a hacerse perfectamente. Entonces la  prosperidad, el éxito y la alegría llegarán a tu vida como consecuencia lógica de lo que haces. Si siembras amor, recibirás amor. En consecuencia, el día de San Valentín deberá ser  el alto en el camino, no la meta.  Un alto que nos permita enderezar el rumbo si es que lo hemos perdido, por seguir las señales equivocadas del egoísmo, la ambición, la arrogancia, la indiferencia, y ese egocentrismo que nos hace creer que lo merecemos todo. Y no es que esa aspiración o deseo sea equivocado. Lo equivocado es vivir sin dar.  Y cuando el egoísmo se apodera de nosotros, se sella ese torrente “de mi hacia el otro”, que es lo que nos permita ampliar el terreno de nuestro amor individual, para hacerlo más colectivo. Porque para recibir amor, necesitamos darlo. No como una transacción aislada, sino como un estilo de vida.  Para ello, necesitamos abonar el amor con la generosidad, la tolerancia, el perdón, la comprensión y el gozo. Necesitamos incorporar esta palabra a todo lo que hacemos, porque es hora de aprender que el Amor no es sólo el amor romántico que se manifiesta entre las parejas, sino que trasciende las fronteras del sexo, de la edad, del tiempo, y de las circunstancias, para envolverlo todo en una misma esencia. El amor es el principio y el fin. Con ese sencillo sentimiento abrimos todas las puertas, derrumbamos las más sólidas murallas, porque el amor es la fuerza que regenera todo lo que existe en el mundo. Por eso lo animamos hoy a que sea como la fuente que desborda y no como la cisterna que sólo contiene. Y que entendamos que como expresa Paulo Coelho en su libro Maktub, “Ciertas cosas en la vida han sido hechas para ser experimentadas, nunca explicadas. Y el amor es una de ellas.” Así que, ¡empiece a amar! Exprese su sentimiento sin tapujos, sin preámbulos, sin miedos ni excusas, y verá cómo fluye un torrente de alegría de su interior bañando con la luz de la verdadera felicidad  a todos los que lo rodean. Empiece por descubrir que fue hecho por amor y que le pertenece a la fuente del amor: Jesús. De su lado aprenderá todas las lecciones posibles, porque su vida fue eso: amar.

En nuestra portada y entrevista central, disfruten de la expresión del amor auténtico en la ilusión de dos jóvenes que han sabido dejar fluir sus sentimientos con completa naturalidad, aprendiendo a crecer juntos en el amor verdadero. Giancarlo Beras-Goíco y Pamela Sued, nos confiesan que se sienten “atrapados en el amor”, algo que disfrutan a plenitud. Conozca la historia de su mágico encuentro y descubra las diferentes facetas de su noviazgo. Pero además, disfrute de interesantes secciones y divertidos reportajes que harán de esta Edición Especial de San Valentín, una agradable experiencia.

Que disfruten del amor en este día especial
 y que Dios les bendiga mucho.