Mensaje de la editora

“Adquirir años solo nos pone viejos
para lo que hemos recorrido, pero nos
pone jóvenes para lo que aún nos falta
por recorrer.”
La gran obsesión de la humanidad de hoy día es eternizar la juventud.  Las personas se sienten viejas y la imagen forma parte de sus prioridades para alcanzar el éxito, sea este personal o profesional.

 La autoestima se resiente y vemos como los pequeños defectos físicos socavan la seguridad con que las personas se manejan con los demás.  La ciencia médica ha respondido a estas demandas y no hay que dudar que los cirujanos plásticos están viviendo su mejor momento.  Ciertamente la vida útil de las personas se ha expandido y mucho han ayudado los recursos científicos que prometen y logran alargar un tanto la apariencia como para hacer que las personas asuman con más vigor sus tareas habituales.

Nos preguntamos entonces, ¿es esto un auto-engaño? Quízás no.  Todo depende de la fortaleza de nuestra seguridad personal, de nuestras prioridades, y por qué no, del aporte que la belleza juega en el desenvolvimiento de nuestras vidas.  Los avances médicos son dados al hombre por Dios y sirven por tanto para glorificarlo.  No hay nada malo en querer verse mejor físicamente, mientras entendamos que ello jamás sustituirá el cómo nos sentimos por dentro.  No hay que dudar que somos seres espirituales en un cuerpo físico. Por tanto ese cuerpo debe también responder a esa energía interior desarrollada, que es en definitiva quien imprime el “encanto” de un rostro o de una presencia en particular.  La belleza sola, no basta.  La paz interior, el enriquecimiento del espíritu y del intelecto, conforman la zapata con que el edificio, que es nuestro cuerpo, pueda realmente erguirse con seguridad y orgullo.  Cuando existe una obsesión marcada en mejorar lo más insignificante de nuestro cuerpo, existe también una certeza casi precisa de que hay un desequilibrio evidente con nuestra parte espiritual.  Es por ello que nuestro invitado especial de esta edición, el reputado cirujano plástico Manuel Tarrazo, no duda en afirmar que “la cirugía plástica es la parte quirúrgica de la psiquiatría”.  Con ello confirma que lo que regularmente lleva a la sala de cirugía a un paciente es el convencimiento de que hay algo en su cuerpo que le molesta, que no acepta, y que por supuesto le impide crecer y desarrollarse sanamente.  En estos casos, una cirugía apropiada liberará a estas personas, imprimiéndole la seguridad que les hacía falta.  Pero, lo más importante de todo es saber que “La apariencia de un rostro se puede cambiar en un instante, pero la del espíritu es tarea de toda la vida”.  Con esto en mente, convencidos totalmente, es posible un completo rejuvenecimiento, porque el mismo saldrá desde su interior, permitiendo que la belleza exterior se revele de forma contundente.  Entonces no le tendrán miedo a los años, ni a la cirugía, si es que opta por ella.  Estarán convencidos de lo que quieren y de cómo quieren lucir para sí mismos, para el mundo y para Dios, porque su motivación no estará en el exterior sino en su espíritu, ese que pretende siempre lo mejor para gloria de nuestro Creador.  Es atinado entonces compartir con nuestros lectores, esta reflexión de la Madre Teresa de Calcuta, quien dice:

“La piel se arruga, el pelo se vuelve blanco, los días se convierten en años,

…pero lo importante no cambia, tu fuerza y tu convicción no tienen edad.

Tu espíritu es el plumero de cualquier tela de araña. 

Detrás de cada línea de llegada, hay una de partida;

detrás de cada logro, hay otro desafío. 

Mientras estés vivo, ¡siéntete vivo!.  Si extrañas lo que hacías,

 vuelve a hacerlo.  No vivas de fotos amarillas.

Sigue, aunque todos esperen que abandones.  No dejes que se oxide

el hierro que hay en ti. Haz que en vez de lástima te tengan respeto. 

Cuando por los años no puedas correr, trota.  Cuando no puedas trotar, camina. 

Cuando no puedas caminar, usa el bastón. ¡Pero nunca te detengas!”

En nuestra portada y páginas centrales, presentamos al doctor Manuel Tarrazo, dominicano que triunfa en el exterior practicando “Cirugía Plástica al más alto nivel”. Conozca de sus más avanzadas técnicas, su filosofía y su gran orgullo: su familia.

Pero además, comparta con nosotros interesantes reportajes y las actividades más relevantes de la quincena.

¡Que la disfruten y que Dios los bendiga!.