Mentes criminales y psicópatas

Mentes criminales y psicópatas

El prominente psiquiatra Dr. César Mella Mejía, un fraterno, somos miembros de la promoción médica MED 76, me tiene acostumbrado a unos regalos excepcionales, me obsequia libros en las ocasiones especiales, lo cual agradezco infinitamente, el último, una de esas joyas complejas que uno tiene que releer de manera obligada para poder aprovecharla al máximo, es la obra ¨Neurología de la maldad¨, de la autoría del psiquiatra español Adolf Tobenna, mentes predadoras y perversas, una exploración del mal para blindarnos frente a él. No les niego a mis amables lectores, que al adentrarme en esas complejidades mentales sentí nostalgia al ver varios ejemplos de la criminalidad más descarnada y la participación jurídica.
Soy hijo de abogado, mi padre, don José, fue el fundador del Instituto de Criminología de la UASD, es decir que desde que vi la luz por primera vez en este mundo, lo que encontré fue una gran biblioteca con temas jurídicos. Mis dos hijas y sus respectivos esposos son abogados, tengo tres sobrinos abogados, es decir que me aplica el dicho que dice¨entre abogados te veré¨. De manera lógica al leer la obra relacionada con juicios y jueces pensaba en todos ellos. Ustedes han sido testigos de noticias de tragedias en las últimas semanas en Estados Unidos, en el mundo y feminicidios, etc. Nacemos con las complejidades de la herencia, con las características congénitas de cada quien, grados de inteligencia, con voluntad, con vocación, calidad humana, buenos o maslos sentimientos, tiernos o agresivos, en fin una serie de acondicionamientos que nos distinguen unos de los otros seres humanos. En cuanto a lo genético las estimaciones de conjunto dan un abanico de un 40-60% de influencia hereditaria, de tipo génico para la proclividad antisocial.
El tema de si los psicópatas o personas con conductas psicóticas tienen lesiones en áreas específicas del cerebro, todavía continúa siendo muy controversial. Dos décadas de estudio de neuroimágenes han establecido en personas normales, que las regiones orbitofrontal y ventromediales de la corteza prefrontal desempeñanun papel clave en las decisiones y elecciones que llevan carga moral.Si usted se pone la palma de su mano sobre un ojo y el dedo gordo sobre la sien esa es el área de la que ¨¨conversamos¨¨.Otras regiones del cerebro como la amígdala, la corteza cingulada, la circunvalación temporal superior, la ínsula anterior y las circunvalaciones angulares tienen también un rol activo en las decisiones morales, como vemos es una verdadera complejidad neuronal todas estas áreas actuando al unísono para hacernos seres sociales, racionales, éticos y de adecuado comportamiento. Las lesiones en este sistema, a más temprana edad son peores, pues alteran el control de los impulsos y pueden dar cuadros psicopáticos, pues estos individuos acarrean déficit permanente enlos procesos de maduración neural adecuada y en la organización de los circuitos dedicados a captar, procesar y dar valencia pertinente a las señales cerebrales indicativas de producir daño a los demás.
El autor, en la página 55 de su obra, señala enfáticamente: ¨Los psicópatas ordinarios o espontáneos NO tienen lesiones, malformaciones o anomalías diagnosticables de manera firme e incuestionable en esas regiones del cerebro. Este es un dato que conviene tener muy presente. Volviendo a lo genético, algunos genes han ganado la atención de estar relacionados a conductas violentas y psicopáticas, de ellos el gen MAO-A es el principal, pues casos de su deficiencia, han sido llevados ya alos tribunales. Este gen es un segmento del cromosoma X que participa en el metabolismo de diversos neurotransmisores tales como noradrenalina y dopamina. Por lo complejo del tema y la amplia información disponible bien merece una futuro ¨conversatorio¨legal.

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