Mercado níquel se estremece y precio metal se dispara 70%

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El mercado del níquel se ha estremecido y el precio del metal se ha disparado luego del anuncio del Gobierno de Indonesia —el principal productor, con casi un 25% de la cuota mundial— de que dejará de exportar la materia prima en 2020.
En lo que va del año, la cotización ha aumentado un 70% en la Bolsa de Metales de Londres. Actualmente fluctúa entre 17.000 y 18.000 dólares por tonelada, rozando máximos del último lustro. “La prohibición del Gobierno indonesio ha sido el gran catalizador de esta subida”, afirma Casper Burgering, experto en metales del banco ABN-Amro.
Pero ¿qué es lo que busca el país asiático con la medida? “Indonesia quiere acelerar el desarrollo de su industria de refino y fundición”, explica Caspar Rawles, analista de la consultora británica Benchmark Mineral Intelligence.
Hasta ahora el níquel extraído, es decir, sin procesar (conocido como mineral de níquel), se vende principalmente a China, el primer comprador del metal.
La industria del gigante asiático le añade valor y crea nuevos productos. “Indonesia quiere hacerse con toda la cadena: desde la extracción hasta su industrialización. Esta es una buena manera de estimular las inversiones nacionales y extranjeras y proporcionar una base más sólida para el crecimiento económico del país”, dice Burgering.
“Por poner una analogía, digamos que actualmente los indonesios producen solo cacao. Su objetivo a largo plazo es generar, en principio, pasta de cacao y después chocolate”, ejemplifica Juan Luis Santos, profesor en la Universidad CEU San Pablo.
Una de las mayores ambiciones de Indonesia es sobresalir como jugador en la producción de acero inoxidable (entre el 70% y el 75% del níquel que se consume en el planeta, unos 2,3 millones de toneladas anuales, se destina a fabricarlo).
Yakarta también ha puesto la mira en el futuro: “Quiere forjar una industria de baterías litio de los vehículos eléctricos, que empiezan a ganar terreno”, detalla Kieran Clancy, experto en materias primas de la consultora Capital Economics. La fabricación de las baterías de litio, que domina China, utiliza solo el 3,7% del níquel mundial consumido, pero el porcentaje irá in crescendo.
En 2016, casi el 40% de estas fuentes de poder contenía el metal, proporción que llegará a casi un 60% en 2025, de acuerdo con el Instituto del Níquel.

La medida del Gobierno de Yakarta no es nueva. En 2014 puso freno a las exportaciones de bauxita (utilizado en algunas baterías del coche eléctrico) y níquel, un año después de que este último alcanzará su pico de extracción mundial: 2,6 millones de toneladas, explica Santos. Con esta decisión, que viene de una ley aprobada en 2009, Indonesia dio un fuerte golpe a sus exportaciones de níquel, que se redujeron más de un 75% en menos de un año. En 2017 la venta al exterior (tanto de níquel como de bauxita) se abrió con ciertas condiciones para que algunas empresas pudieran ganar tiempo y recursos para construir fundiciones para procesar el material.
Sin embargo, a principios de septiembre de este año, Bambang Gatot Ariyono, el director general de minería del Ministerio de Recursos Minerales y Energéticos, anunció en rueda de prensa el adelanto del veto. El Gobierno decidió, después de sopesar los pros y los contras, que quería acelerar la construcción de fundiciones.
Precio alto
Pensar que en el escenario actual la cotización puede llegar a su marca histórica (por encima de los 52.000 dólares por tonelada, alcanzada en 2007) no es posible, coinciden los expertos. “La prohibición no significa la desaparición del níquel”, sostiene Yao. “Los precios actuales alentarán una mayor oferta de otros lugares para aliviar la tensión”, añade la analista de ING. El sector minero de Filipinas [el segundo gran productor, con un 15% de cuota] aún puede llenar el vacío, aunque la calidad de estos minerales es mucho menor, destaca Burgering.