Mercados emergentes devuelven el golpe

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POR PETER THAL LARSEN
La globalización está evolucionando. Durante los años 90, gran parte del debate sobre el desarrollo de la economía global era sobre la apertura de los mercados emergentes al comercio extranjero y los desafíos que planteaba el alcance, cada vez mayor, de las multinacionales desde -como se suponía casi universalmente- los países desarrollados.

Ahora está claro que la globalización ya no es exclusiva de Occidente. Durante los últimos años, compañías chinas, indias y brasileñas han iniciado una serie de ambiciosas ofertas de adquisición de compañías occidentales.

La tendencia ha estado ganando impulso por algún tiempo, pero solo recientemente los ejecutivos, inversionistas y políticos del Oeste se han dado cuenta plenamente del cambio. Aunque al final fracasó, la oferta de CNOOC, el grupo de petróleo y gas de china, por su rival UNOCAL de Estados Unidos, ayudó a alertar al mundo sobre las ambiciones de China en ultramar.

La adquisición de P&O, el grupo portuario británico, por Dubai Ports World tuvo una función similar para el oriente medio. El intento de fusión de Severstal con Arcelor, el productor de acero de Luxemburgo, destacó el poder creciente de las compañías rusas. Y la batalla entre Tata de India y la brasileña CSN por el control de Corus, el acerero anglo-holandés, ha ilustrado nítidamente el surgir de las ambiciones globales de esas compañías.

Estos son solo los ejemplos más destacados dentro de una tendencia mucho más amplia. Hasta ahora, en este año las compañías chinas han anunciado adquisiciones en el extranjero por un valor de casi US$15 millardos, de acuerdo con Dealogic, un  incremento de más de 50% sobre la cifra para todo el año 2005.

Las compañías indias han anunciado adquisiciones por valor cercano a US$20 millardos, comparado con soloUS$4,5 millardos el año pasado, aunque esto incluye la oferta de adquisición de Corus por Tata por US$10 millardos. El volumen de actividad de fusiones y adquisiciones del Oriente Medio ha bajado este año, en relación con el nivel muy alto del año pasado, que incluyó la oferta por P&O.

En el caso de China y la India, gran parte de la actividad está orientada a aprovechar los suministros de recursos naturales. La mayor parte de las grandes adquisiciones en el exterior por las compañías chinas han sido en el sector de petróleo y gas. Oil and Natural Gas Corp, el grupo indio, es responsable de cinco de las diez mayores adquisiciones por parte de compañías indias en los últimos cuatro años.

Pero también ha habido adquisiciones en la tecnología: véase las adquisición del negocio de “laptops” de IBM por Lenovo, de China.

Los activos de infraestructura también han resultado atractivos, especialmente para las compañías con capital disponible y disposición para asumir grandes cantidades de deuda. La oferta de Dubai Ports World por P6O ayudó a reconsiderar los activos portuarios, mientras que Qatar Investment Authority estuvo a un tris de tomar el control de Thames Wateer, el grupo de servicios del Reino unido, que quedó en manos de Macquarie, de Australia.

Algunos observadores han sugerido que el incremento de F&A desde los mercados emergentes es resultado de una combinación de factores, incluyendo el florecimiento de los precios de las materias primas, los efectos de la entrada de China en la organización Mundial de Comercio y la disponibilidad de crédito barato que suplen los bancos de China, inundados de liquidez en la actualidad.

La implicación es que este auge es temporal y que en cualquier momento irá en reversa.

En realidad, cuando se compara con el volumen de las economías subyacentes, los flujos siguen siendo relativamente pequeños. De acuerdo con un estudio reciente de Boston Consulting Group, las F&A fuera de las fronteras de China tendrían que subir más de 10 veces para alcanzar la misma proporción del PIB y el comercio externo, como se ve actualmente en EEUU. No resulta difícil imaginar que dentro de unos pocos años los bancos chinos, como el ICBC, que después de registrarse en la bolsa de valores está entre los más grandes del mundo, empiece a competir con los prestadores occidentales en el capítulo de adquisiciones.

Banqueros y ejecutivos señalan a una serie de exitosas compañías de mercados emergentes que es probable que hagan incursiones internacionales en un futuro no muy distante. En la India, se incluyen entre estas Mahindra & Mahindra, el grupo de automóviles y servicios de IT que ya es uno de los mayores fabricantes de tractores; las dos mitades de Reliance, el conglomerado que abarca desde petroquímicos hasta telecomunicaciones, que recientemente se dividió en dos, y una serie de compañías farmacéuticas, como Cipla, Ranbaxy y la del doctor Reddy.

En China, compañías como Huawei, el fabricante de equipos de telecomunicaciones, y Cosco, el grupo naviero, pudieran estar activos en el futuro. Evraz, el mayor productor de acero de Rusia, por su volumen, y Norilsk Nickel, el mayor productor de níquel del mundo, ya realizaron adquisiciones en el exterior en las últimas semanas.

Otros señalan a compañías como Embraer, el grupo aeroespacial brasileño, y First Quantum Minerals, el grupo minero africano registrado en toronto, que recientemente compró Adastra Minerals, una minera pequeña concentrada en el Congo.

Como resultado, los ejecutivos, inversionistas y banqueros de inversión occidentales están ampliando sus horizontes, cuando exploran en busca de compradores potenciales.

La falta de una marca establecida, hasta ahora, no ha resultado ser una barrera para los negocios; en verdad, algunas compañías parecen ver el logro de una adquisición importante como la forma mejor para introducirse en un auditorio más amplio.

Sin embargo, adquisiciones recientes de compañías europeas y estadounidenses son solo una parte del cuadro. Gran parte de la actividad de F&A que parte de China, India y el Oriente Medio ha estado fluyendo hacia África, otras partes de Asia y América Latina.

Ciertamente, la mayor parte de la actividad de F&A de China ha sido en otros mercados emergentes, como demostró la adquisición de PetroKazajastán el año pasado por China National Petroleum Corp, por US$4,2 millardos, y la adquisición por CNOOC de otro yacimiento de petróleo y gas en Nigeria.

No insinuamos con esto, sin embargo, que los compradores de los mercados emergentes sean inmunes a los problemas que aquejan otras adquisiciones. Algunos acuerdos se han visto afectados por choques culturales y retornos decepcionantes. Y algunos han fracasado por completo. BenQ, el grupo de electrónica de Taiwán, descartó en septiembre el negocio de equipos de telefonía móvil que le compró a Siemens menos de un año antes.

Y un estudio reciente de BCG sobre 16 adquisiciones e inversiones por parte de compañías chinas encontró que, por lo general, las inversiones estratégicas tuvieron buenos resultados, pero que las adquisiciones que necesitaban integración tuvieron menos éxito.

 “Al nivel de estrategia, los adqurientes chinospor lo general no tienen una visión claramente definida del papel de las F&A en su estrategia de globalización y, como resultado, tienden a responder de manera oportunista a los negocios cuando están disponibles”, escribieron los consultantes de BCG.

 “Son relativamente inexpertos en la administración de las carpetas de negocios en mercados diversos.

 “Suelen carecer de una comprensión profunda de los clientes, la competencia, las estructuras de distribución y el contexto regulador en sus objetivos de mercado. Y sus sistemas de administración de la información, estructuras de gobernabilidad, capacidad gerencial y procesos corporativos están menos desarrollados que en las grandes firmas globales”.

Dado que las adquisiciones en el extranjero tienen una tasa más elevada de fracasos que los negocios internos, parece probable que un número considerable de compradores de mercados emergentes queden desilusionados.

De todas formas, parece que llegaron para quedarse.

VERSION IVAN PEREZ CARRION