Metanoia en la Policía Nacional

Pedro René Mejía Almonte

Los hechos delictivos en los que se han visto involucrados miembros de todos los rangos en la Policía Nacional, nos hacen reflexionar sobre su funcionamiento y su misión para con la ciudadanía.

Para tan sólo recordar algunos de los tantos , tenemos : La Mulata III (todavía andan buscando la caja fuerte desaparecida) , el caso de la Dirección Central Antinarcóticos (DICAN) en el cual se vio involucrado su  máxima “autoridad” ; como consecuencia de esto , el Presidente Danilo Medina tomó la decisión de nombrar por decreto al nuevo director  de la DICAN, así como también al nuevo director de la  Dirección Central de Investigaciones Criminales (DICRIM) y finalizo nuestro breve compendio de hechos delictivos en manos de la Policía Nacional con el asesinato de Franchesca Lugo Miranda , en el cual agentes de la Policía Nacional intentaron perpetrar el robo de un vehículo.

Dicho todo esto, es obligatorio detenerse a pensar y preguntarse: ¿Cuál es la función de la Policía Nacional? ¿Qué hay que hacer con la actual Policía Nacional?

Lo primero que nos llegaría a la mente seria la palabra CAMBIO .Ciertamente lo más prudente y lo que esperan los dominicanos es que esa vieja policía cambie, que no sólo sufra una metamorfosis, etimológicamente metamorfosis es: proceso en el cual un objeto o entidad cambia de forma. Pero no es suficiente con que la policía cambie de forma, esto sería cambiar al “jefe” de la Policía Nacional, a los directores departamentales y a los directores regionales.

En nuestra vieja policía debe producirse una Metanoia, palabra que proviene del griego metanoien que significa cambio de opinión o cambio de la mente. Metanoia es un enunciado retorico utilizado para retractarse de alguna afirmación realizada, y corregirla para comentarla de mejor manera. Su significado literal del griego describe una situación en que un trayecto ha tenido que volverse del camino en que se andaba y tomar otra dirección, exactamente eso es lo que debe ocurrir en la Policía Nacional: volver al comienzo, empezar de nuevo y correr hacia otra dirección.

Y no nos digan que no es posible, no nos cuenten que hay que traer extranjeros para reformar la Policía Nacional, esto lo podemos hacer nosotros, los dominicanos, si existe voluntad. Cito a Juan Bosch: “La obra buena del porvenir es el fruto de las buenas intenciones y de la capacidad para convertirlas en hechos”.

Es válida la comparación con la dirección general de aduanas y la dirección general de impuestos internos que hace 30 años eran nidos de corrupción y fortunas de cuestionada procedencia, hoy son entidades modelo en transparencia y funcionamiento.

¿Entonces, que sigue después de que los que están llamados a protegernos son los que nos disparan?