México arrecia lucha contra narco

MÉXICO (EFE).- El Gobierno mexicano y los estados han intensificado la información e investigación sobre la lucha que mantienen los principales carteles de la droga por el control del norte del país, dijo ayer el fiscal mexicano, Daniel Cabeza de Vaca.

   La medida forma parte de las acciones que buscan contrarrestar los asesinatos a modo de ejecución motivadas por venganzas y ajustes de cuentas por el control de las rutas del tráfico de drogas hacia EEUU, que este año ya suman 550, añadió Cabeza de Vaca.

   Hoy fueron asesinados dos “varones” más en Nuevo Laredo (Tamaulipas), con lo que se elevan a 55 los crímenes en esa ciudad.

   Para el Procurador General de la República, el fenómeno en el norte del país obedece fundamentalmente a luchas intestinas entre las bandas de narcotraficantes, por lo que considera que se debe actuar contra ellas con urgencia.

   “Aquí la tarea, pues, tiene que ser reactiva en muchos casos. Es muy importante mantener el intercambio de información, de inteligencia, conocer la situación e ir actuando en consecuencia”, añadió.

   Ante la necesidad de acercamiento de los estados por la ola de violencia, aclaró que “la disposición de los gobiernos locales es absoluta para colaborar”.

   En Sinaloa, donde ha sucedido la mitad de las muertes violentas, se elaboró ayer jueves un plan con acciones inmediatas y de largo plazo contra la ola criminal.

   “Hay un grupo de alto nivel (…) coordinado con los principales niveles de las autoridades estatales, quienes están poniendo en marcha acciones inmediatas”, dijo Cabeza de Vaca.

   “Por otra parte, acordamos la realización de acciones concretas a 30, 60 y 90 días, que van a ser revisadas personalmente por el propio presidente de la República (Vicente Fox), y esas sí dependen más de mayor análisis, evaluación, liderazgo, de inteligencia”, recalcó.

   El titular de la PGR, quien se enfrenta a este rebrote de la violencia cuando lleva sólo un mes en el cargo, aseguró que, pese al relevo, “la relación (de la PGR) con el Ejército no cambió”.

   Considera que los militares “son los mejores en el trabajo que hacen y afortunadamente siguen colaborando con nosotros”, en la lucha contra el narcotráfico.

   Explicó que los crímenes más recientes en el norte del país se pueden atribuir a luchas internas del cartel de Sinaloa, encabezado por el fugitivo narcotraficante Joaquín “El Chapo” Guzmán, y sus sicarios por el control de la frontera con EEUU.

   “No sabría yo decir si es (el narcotraficante) más importante, pero sí es uno de los más activos”, añadió.

   Rechazó que la lucha contra el narcotráfico se esté haciendo de manera improvisada e insistió en la tesis de que “prácticamente todos los casos” de asesinatos efectuados a modo de ejecución tienen que ver con “ajustes de cuentas entre ellos, o simplemente eliminación para ocupar los espacios”.

   Señaló que el cartel de Sinaloa ha sido especialmente virulento al tratar de extenderse en la franja fronteriza con EEUU.

   Sobre la relación con el Gobierno de Washington en la lucha contra el crimen, reconoció que tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 en EEUU, hubo “un cambio de estrategia” en el modo en que Washington maneja las cuestiones de seguridad.

   “EEUU cambió mucho su forma de cuidar su seguridad, de controlar sus fronteras, y eso hizo que también cambiáramos nosotros, que la forma de trabajar con nosotros cambiara”, añadió.

   Explicó que en las muertes más recientes se ha detectado una mayor participación de “sicarios profesionales” que se mueven de unos a otros estados del norte de México, como “Los Zetas”, ex militares vendidos a los carteles, y que incluso llegan del extranjero con documentación falsa.