¿Mi hijo puede estar sufriendo abuso sexual?

http://hoy.com.do/image/article/32/460x390/0/42C45535-2347-4B5F-8582-EFFBB1E4B9CF.jpeg

POR ANNA JIMENEZ
El niño que es víctima de abuso sexual prolongado, usualmente desarrolla una pérdida de auto-estima, tiene la sensación de que no vale nada y adquiere una perspectiva anormal de la sexualidad. El niño puede volverse muy retraído, perder la confianza en todos los adultos y puede hasta llegar a considerar el suicidio.

¿Cómo saber si un niño fue abusado sexualmente?

Un niño o niña abusado sexualmente, puede presentar cambios drásticos de su conducta o comportamiento, tales como:

• Frecuente aislamiento.
• Intranquilidad permanente
• Regresiones, incapacidad para controlar esfínteres.
• Pérdida de apetito.
• Llanto continuo.
• Insomnios, miedo y pesadillas.
• Temor o rechazo a alguna persona.
• Bajo rendimiento escolar.
• Desconfianza en sí mismo.
• Agresividad.
• Dificultad para caminar y sentarse.
• Hemorragias por la vagina o el recto.
• Ropa interior manchada o rota.
• Inflamación de los genitales.
• Secreción vaginal o del pene.
• Infecciones en los genitales.
• Hematomas en el cuerpo, especialmente en los genitales.
• Dolor, prurito o inflamación genital o rectal.
• Embarazo.

Muchas veces en el niño no hay señales físicas de abuso sexual o, si las hay, tales como cambios en los genitales o en el ano, sólo pueden ser reconocidas por un médico.

El comportamiento de los niños abusados sexualmente puede incluir:

• Interés excesivo, o el evitar todo lo de naturaleza sexual.
• Problemas con el dormir ó pesadillas.
• Depresión ó aislamiento de sus amigos y familia.
• Comportamiento seductor.
• Decir que tienen el cuerpo sucio ó dañado ó tener miedo de que haya algo malo en sus genitales.
• Negarse a ir a la escuela, delincuencia.
• Secretismo.
• Evidencia de abusos o molestias sexuales en sus dibujos, juegos o fantasías;
• Agresividad excesiva.
• Comportamiento suicida.
• Otros cambios severos en su comportamiento.

Los niños y  la autoestima

Las opiniones que los niños tienen de sí mismos se llaman autoestima, o autovaloración. Se considera que la autoestima incluye no sólo los juicios cognoscitivos de los niños sobre sus capacidades sino también sus reacciones afectivas ante estas autoevaluaciones. En pocas palabras, la autoestima es un juicio personal sobre el propio valor que se expresa en las actitudes que el individuo tiene hacia sí mismo.

LAS CONDICIONES  DE LA AUTOESTIMA

Para entender la autoestima es conveniente comprender las condiciones necesarias que determinan su obtención.

Estas condiciones son:

• Sentido de relación: el cual tiene que ver con la manera como se relaciona la persona con los objetos del mundo y otras personas.

• Sentido de singularidad: se refiere a la manera de sentir los atributos personales y a la forma como se expresan estos sentimientos.

• Sentido de poder: tiene que ver con la forma de influenciar eficientemente las circunstancias de la vida personal.

• Sentido de modelos: se refiere a las formas de clarificar, determinar, y manifestar las metas y propósitos personales.

Todo lo anterior contribuye a que la autoestima sea considerado como un sentimiento, una conducta motivada por una serie de factores tanto internos como externos.

PRUEBAS PARA MEDIR  LA AUTOESTIMA

El método más común para medir la autoestima del niño es la utilización de cuestionarios. Generalmente, estos instrumentos presentan al niño una lista de preguntas preparadas para forzar sus evaluaciones sobre sí mismos en una variedad de situaciones y contextos. Las respuestas a estas cuestiones pueden combinarse y analizarse para producir una puntuación global que representa el nivel de autoestima del niño.

Una alternativa a este método es el Perfil de autopercepción para niños, ideado por Susan Harter,1985. Susan Harter ha desarrollado el instrumento asequible más útil para medir la autoestima, un cuestionario diseñado para evaluar la opinión de los niños sobre su propio valor en general y también su autovaloración en diferentes campos: competencia escolar, competencia atlética, aceptación social, comportamiento y apariencia física. Puede utilizarse con niños de 8 años en adelante. Para niños entre 4 y 7 años, las cuestiones se reflejan por medio de imágenes.

Los resultados de muchos estudios revelan que los niños menores de 8 años no tienen un concepto claro de una autovaloración. Sin embargo se ha observado que la puntuación de autoestima de los niños de guardería tiende a ser bastante alta y relacionada con el apego hacia el cuidador.

Durante los años de la infancia media y final de ésta, la puntuación de la autoestima es generalmente estable.

Pero la transición a la adolescencia demuestra que la puntuación de la autoestima decae, para no volver a mejorar hasta los años de educación superior.

IMPORTANCIA DE TENER UN AUTOCONCEPTO

Salud Mental: Una alta autoestima es el resultado deseado del proceso de desarrollo humano. Se ha vinculado con la salud mental a largo plazo y con el equilibrio emocional. Los individuos cuya autoestima no se ha desarrollado lo suficiente, manifiestan síntomas psicosomáticos de ansiedad.

Por otra parte la baja autoestima se ha involucrado como un factor de influencia en el abuso de drogas y en embarazos no deseados. También se le ha asociado con trastornos de la alimentación como anorexia y bulimia nerviosas, con la depresión y el suicidio infanto-juvenil. Las personas con baja autoestima se muestran abiertamente vulnerables a la crítica, al rechazo y a la burla de los demás.

Competencia interpersonal y ajuste social: Un pobre ajuste social, que se relaciona con un bajo autoconcepto y una baja autoestima, se manifiestan en los niños y adolescentes de varias formas. No se les selecciona como líderes, no participan con frecuencia en clase, en clubes o en actividades sociales. No defienden sus propios derechos ni expresan sus opiniones.

Con mucha frecuencia desarrollan sentimientos de aislamiento y de soledad. Rendimiento escolar: Hay cada vez más datos que apoyan la teoría de que hay una correlación entre la autoestima y el rendimiento escolar. Los estudiantes con éxito tienen un mayor y mejor sentido de valía personal y se sienten mejor consigo mismos.

La relación es recíproca, es decir, quienes han tenido una autoestima alta tienden a tener mayor rendimiento académico, y los que realizan su potencial académico tienen una mayor autoestima.

Delincuencia: Existe una estrecha relación entre autoconcepto-autoestima y delincuencia. Los jóvenes delincuentes tienden a mostrar menor autoestima, su delincuencia puede ser una forma de compensación de su pobre autoconcepto.

¿Cómo estimular y desarrollar la autoestima en los niños?

Todos conocemos el papel que representan la familia y la escuela en el proceso de socialización de los niños, pues bien: el desarrollo de la autoestima también forma parte de este proceso. Muchos investigadores de la conducta humana han determinado que existe una interacción entre los padres y la autoestima del niño. Los padres que dan apoyo emocional, que son cálidos y cubren las necesidades del niño, y muestran aprobación y otros sentimientos positivos, conllevan a formar niños con autoestima elevada.

Asimismo, el control por parte de los padres también influye sobre la autoestima. Los padres que utilizan la inducción (esto es el intento de señalar al niño la consecuencia de su conducta), le transmiten al niño y adolescente un reconocimiento de su habilidad para evaluar las consecuencias de la conducta y para tomar una decisión basada en esta evaluación. Los padres que utilizan la coacción (implica el uso de la fuerza física o el estatus social para producir una conducta deseada), originan una baja autoestima en sus hijos.

Con relación a la escuela, tenemos que la retroalimentación o feedback que los niños reciben por su trabajo y actuación en la escuela por parte de sus maestros, y la forma en que la interpretan, influye significativamente en el desarrollo de su autoestima. Los niños necesitan el refuerzo positivo de sus logros y la comprensión y ayuda de sus fracasos escolares.

Una autoestima elevada y adecuada en nuestros niños, los prepara para una vida adulta más operativa y saludable.