Miedo y ansiedad ante una enfermedad equivocada

Desde que empezaron los primeros indicios de la llamada gripe “porcina”, miles de personas han comenzado a realizar búsquedas respecto a este tema, ya sea por su desconocimiento o por la gran importancia que le están dando los medios de comunicación.

Esto ha desatado el miedo en la población mundial y este hace caer hasta las bolsas de valores. El temor a la gripe “porcina” proviene, más que nada, por una desinformación. Es importante informarse bien, y no prestar atención a rumores.

Es importante aclarar que la gripe o influenza porcina real es una enfermedad vírica que circula entre los cerdos y sólo ocasionalmente se transmite a los seres humanos. Es una enfermedad viral infecciosa que ha resultado típica en poblaciones porcinas. Las personas que trabajan con cerdos, especialmente aquellas expuestas intensamente a este tipo de animales, tienen mayor riesgo de infección en el caso, exclusivamente, de que éstos porten alguna cepa viral que también sea capaz de infectar a los humanos.

En lo que respecta al actual brote epidémico de influenza A (H1N1), mal llamada “gripe porcina”, se difundió como tal, sobreentiendo que se trataba de la influenza que circula entre los cerdos. Luego se comenzó a correr la voz hasta que la repetición  asentó en la opinión pública tal denominación que, sin duda alguna, es inapropiada porque no hay evidencias científicas de que tal virus se haya transmitido de los cerdos a los humanos. Además, entiendo yo, que si al día de hoy, sabemos que es un nuevo virus que se transmite de persona a persona y que no existe una enfermedad porcina  relacionada con dicho virus, y que su  estructura, además, tiene una triple combinación de genes que no coincide con ninguna hallada hasta ahora entre los cerdos.

Por tal motivo es imprudente, más aún constituye un acto de discriminación, cualquier orientación a evitar el contacto con personas que manipulan cerdos. Es inevitable que hablemos con nuestros hijos, acerca de la gripe presente con información honesta y apropiada para sus edades. Si sus hijos tienen preocupaciones, el análisis de las mismas entre todos puede disminuir su ansiedad e inquietud. Los padres también pueden contribuir a aliviar la intranquilidad, concentrando a los niños en rutinas y programaciones que no cambien aun a pesar de cualquier modificación  que se adopte en el caso de que aparezca la gripe en el país. Recuerde que los niños observan las conductas y emociones de los adultos como guía para controlar sus propias emociones en situaciones como la actual.

Es importante recordar que el sector agropecuario, en plena crisis, no necesita que la anti-ciencia le dé un empujón definitivo hacia el abismo del sin regreso. No necesitamos empleados de dicho sector y de otros asociados al mismo desertando en masa por el pánico infundado.