Miembros Comité de Emergencia justifican desagüe de presa Tavera

Miembros del Comité Nacional de Emergencia (CNE) justificaron el desagüe de la presa de Tavera, previo a los aguaceros que provocaron inundaciones en el Cibao y la Línea Noroeste a mediados de noviembre, para contrarrestar con ello las versiones que indican que la misma fue manejada inadecuadamente.

El vicealmirante Radhamés Lora Salcedo, presidente del CNE, el ingeniero Silvio Carrasco, director del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INDRHI), y Máximo D=Oleo, administrador de la empresa generadora hidroeléctrica de la Corporación de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE), coincidieron en que si no se hubiese vertido el agua que sobrepasaba la capacidad de su embalse, ahora se estarían lamentando las tragedias.

Algunos expertos han dicho que el desagüe de Tavera se realizó a destiempo, lo cual provocó las inundaciones que afectaron la zona Noroeste; en tal sentido Carrasco explicó que decidieron derivar 800 metros cúbicos por segundo para proteger a la ciudad de Santiago.

“De haberla operado con un criterio de inundación el 3 de noviembre habríamos decidido desagüar 800 metros cúbicos por segundo durante un mes, para prevenir una crecida que no estaba anunciada.

“Pero resulta que esa medida es contraria a la naturaleza de su diseño, que es preservar agua para que, cuando se sequen el río Yaque del Norte o el Bao (como es usual en enero y febrero cuando entran a Tavera cuatro metros cúbicos por segundo) esté garantizado el abastecimiento para la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santiago (CORASAN)”, refirió Carrasco.

[b]LOS EMBALSES[/b]

D=Oleo precisó, en el almuerzo del Grupo de Comunicaciones Corripio, que la capacidad de almacenamiento de los embalses de Tavera y Bao, que están interconectados, es de 280 millones de metros cúbicos.

“Pero si hubiésemos tenido la presa vacía el día 13 de noviembre, un día antes de la crecida, hubiésemos tenido 215 millones de metros cúbicos acumulados.

“De esos sacamos 161 millones, es decir, el 75% de lo que entró del primero de octubre al 13 de noviembre; pero el 14, 15 y 16 entraron 591 millones de metros cúbicos, por lo cual era necesario el desagüe en el momento que se hizo”, refirió.

Lora Salcedo expresó que se decidió el vertido de la presa para evitar que se repitiera la tragedia del barrio La Mesopotamia, de San Juan de la Maguana.

En 1998, por los estragos del ciclón Georges, se desbordó la presa de Sabaneta y en consecuencia se inundó el sector así como el barrio de Las Montes de Oca, provocando la muerte de cientos de personas.

“El 3 de noviembre Tavera tenía un nivel que ameritaba el desagüe y por eso hubo inundación en Santiago; no hubo mal manejo de la presa, porque a pesar de todo hemos tenido solamente diez víctimas”, manifestó.