Miles de cubanos rinden homenaje y despiden a la grande Alicia Alonso

Members of the national ballet of Cuba carry the coffin of the late ballerina and choreographer Alicia Alonso during her wake while people say their final goodbyes, at the Alicia Alonso Grand Theater of Havana, Cuba, Saturday, Oct. 19, 2019. ( AP Photo/Ramon Espinosa)
Members of the national ballet of Cuba carry the coffin of the late ballerina and choreographer Alicia Alonso during her wake while people say their final goodbyes, at the Alicia Alonso Grand Theater of Havana, Cuba, Saturday, Oct. 19, 2019. ( AP Photo/Ramon Espinosa)

Con flores blancas sobre su féretro y otras de vivos colores a su alrededor, música clásica y un desfile incesante de cubanos, el sábado se rindió homenaje a la “prima ballerina assoluta” Alicia Alonso.
Los restos mortales de la artista, que falleció el jueves a los 98 años, fueron instalados en el foyer del Gran Teatro de La Habana “Alicia Alonso”, una edificación neobarroca de majestuosas columnas y escaleras revestidas de mármol que funciona como sede del Ballet Nacional de Cuba (BNC).
“Para cada cubano esta es una pérdida irreparable”, dijo Cristina Reyes, una empleada estatal de 58 años que acudió a darle el adiós a la bailarina, a The Associated Press. “Alicia ha sido para nosotros inspiración de la mujer cubana por todo lo que logró en su vida personal y profesional… ella siempre se entregó”.
Visiblemente conmocionada, Reyes hizo una cola junto a miles de personas que pasaban lentamente de una en una por una puerta lateral hasta acercarse al féretro. Una firme simpatizante de la revolución, Alonso tuvo un fuerte apoyo del Estado cubano y logró convertir al ballet _un arte considerado de élite en otros lugares_ en algo cotidiano para el público en general, que la reconocía como un ícono y llenaba las funciones organizadas por la compañía bajo su mando. Para muchos era solo “Alicia”, sin apellido, siguiendo la costumbre cubana de llamar por sus nombres de pila a los líderes de diferentes esferas a fin de volverlos cercanos. “Es mi madre. Lo que vuelvo a sentir es eso, perdí a la mía y a ella, la segunda. El dolor es casi físico”, comentó a la AP por su parte Salvador Fernández, el escenógrafo principal del BNC y un cercano colaborador de Alonso en sus producciones y en la dirección de la institución de la danza.