Miles de personas rechazan el ALCA

MIAMI (EEUU) (EFE).- Miles de personas rechazaron ayer en Miami el ALCA, sin que llegara su voz a los ministros de 34 países de América que debaten a puerta cerrada la creación de un gran mercado y protegidos por un férreo dispositivo de seguridad.

La policía disolvió durante la jornada numerosos intentos de grupos de manifestantes para penetrar en la zona restringida en torno a las reuniones, registrándose un número indeterminado de heridos y detenidos.

Nick Pimentel, portavoz policial, dijo a EFE que al menos un agente ha resultado herido leve por contusiones durante una escaramuza con manifestantes, y agregó que hay varios detenidos, sin precisar su número.

Al menos tres manifestantes resultaron heridos durante los incidentes, y varios más fueron arrestados por agentes de la policía infiltrados entre los activistas.

Desde primeras horas de la mañana de hoy, miles de personas se fueron concentrando en diversos puntos del corazón de Miami, en medio de un despliegue policial sin precedentes en la ciudad, en el que participan más de 2.500 agentes que impiden el acceso a una amplia zona del centro de negocios de la ciudad.

La mayoría de los negocios de esa zona comercial cerraron sus puertas y protegieron sus instalaciones, escaparates y puertas con planchas de madera o metal como cuando en Miami se anuncia la llegada de uno de los habituales huracanes.

Más de 20.000 personas participaron a mediodía (17.00 GMT) en un mitin contra la creación del Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA) en un auditorio al aire libre situado junto a la bahía, en el que se rechazaron las propuestas que negociadores de todas las naciones americanas, menos Cuba, intentan poner en marcha en 2005.

Apenas a 700 metros de allí, los ministros intentaban delinear en la primera de las dos jornadas de conversaciones la forma en que se puede materializar el ALCA sobre la base de hacer negociaciones “flexibles” que contemplen las “asimetrías” y particularidades que existen en América, especialmente entre un norte rico y un continente deprimido al sur de río Grande.

En las inmediaciones, pequeños grupos de manifestantes más radicales intentaron en vano romper el cerco de seguridad, que se complementa con patrullas por mar para evitar que entren con embarcaciones a la zona y con helicópteros para observar la formación de manifestaciones desde el aire.

Los manifestantes iban pertrechados con cascos de motorista, gafas de buceo y máscaras antigás, mientras que la policía usó gases malolientes y lacrimógenos y bastones electrificados en los enfrentamientos.

El presidente del AFL-CIO, la mayor federación sindical de Estados Unidos, John Sweeney, dijo a EFE tras el acto pacífico que encabezó que “el libre comercio no está funcionando para las familias trabajadoras, sino sólo para las grandes empresas, por eso rechazamos el ALCA”.

Agregó que en la protesta de hoy no sólo están los trabajadores, sino que hay grupos ecologistas, organizaciones humanitarias, asociaciones que defienden a enfermos de sida, iglesias y grupos civiles.

Fuentes sindicales indicaron que la policía impidió el paso a 187 autobuses con trabajadores que llegaban a Miami para sumarse a la protesta.