Miles tareas inundadas por lluvias en Bajo Yuna

Miles de tareas de arroz bañadas por el desbordamiento del río Yuna en Arenoso y La Reforma, provincia Duarte ayer

Miles de tareas sembradas de arroz, plátanos y otros rubros estaban ayer inundadas en la zona del Bajo Yuna en la provincia Duarte, debido al desbordamiento de los ríos como consecuencia de los aguaceros caídos en la zona durante los últimos días.
Mientras cientos de viviendas también estaban anegadas en Arenoso debido a que el río Yuna entró al poblado, desde hace tres días. Los moradores del lugar se quejaban por la ausencia de autoridades.
Ramón de Jesús Vázquez, dirigente campesino de Arenoso, estima que los predios bajo el agua superan las 50 mil tareas, ya que incluye La Reforma, Villa Riva, en la provincia Duarte, hasta el municipio de Cevicos, en la provincia Sánchez Ramírez, la zona de mayor producción de arroz del país.
Precisa que también estaban bajo las aguas del Yuna grandes plantaciones próximo a Matancita, en la provincia María Trinidad Sánchez.
Durante un recorrido por la zona se observó que el río Yuna estaba crecido, pero al caer la tarde la cantidad de agua era más abundante, lo que preocupaba a los parceleros, muchos de los cuales habían regado el grano en sus predios como acostumbran para esta época.
Cristian Brito, dueño de una parcela en la comunidad de El Aguacate, lamentó que perdiera tres tareas sembradas de semilla que iba a plantar esta semana.
“Es fuerte tener que volver a sembrar de nuevo, ahora sin recursos y deudas con quienes nos financian”, expuso el productor de arroz. Manuel de la Rosa, también productor de arroz en Las Cejas, advierte que los parceleros pasarán hambre este año por las cuantiosas pérdidas fruto de las inundaciones.
Informó que además de las pérdidas de arroz, plátano y otros productos, decenas de animales han sido arrastrados por las aguas, ya que no pudieron ser salvados a tiempo por sus propietarios.
Casas inundadas. Joselín Castillo, residente en el sector Los Estudiantes, en Arenoso, expresó que desde el sábado las viviendas de ese lugar fueron inundadas, pero que ninguna autoridad había ido por la zona hasta las 5:00 de la tarde de ayer, como si no existieran.
De su lado, María Antonia de los Santos, madre de tres hijos, abandonó su casa al mediodía de ayer, porque observó que las aguas subían de nivel a medida que avanzaban las horas. La noche del lunes la pasó despierta hasta el amanecer, a la expectativa de lo que pudiera ocurrir y lista para salir corriendo en caso de emergencia.
Modesto Valdez, quien habita en el centro de Arenoso, solicitó la ayuda urgente del Gobierno, debido a que muchos no pueden salir a trabajar porque sus viviendas están bajo el agua. Además, perdieron lo que habían sembrado.
En la tarde de ayer, los habitantes de la zona caminaban por las calles inundadas al parecer sin percatarse del peligro que puede acarrear para su salud, ahora que abundan enfermedades por humedad.
Miles de tareas sembradas de arroz, plátanos y otros rubros estaban ayer inundadas en la zona del Bajo Yuna en la provincia Duarte, debido al desbordamiento de los ríos como consecuencia de los aguaceros caídos en la zona durante los últimos días.
Mientras cientos de viviendas también estaban anegadas en Arenoso debido a que el río Yuna entró al poblado, desde hace tres días. Los moradores del lugar se quejaban por la ausencia de autoridades.
Ramón de Jesús Vázquez, dirigente campesino de Arenoso, estima que los predios bajo el agua superan las 50 mil tareas, ya que incluye La Reforma, Villa Riva, en la provincia Duarte, hasta el municipio de Cevicos, en la provincia Sánchez Ramírez, la zona de mayor producción de arroz del país.
Precisa que también estaban bajo las aguas del Yuna grandes plantaciones próximo a Matancita, en la provincia María Trinidad Sánchez.
Durante un recorrido por la zona se observó que el río Yuna estaba crecido, pero al caer la tarde la cantidad de agua era más abundante, lo que preocupaba a los parceleros, muchos de los cuales habían regado el grano en sus predios como acostumbran para esta época.
Cristian Brito, dueño de una parcela en la comunidad de El Aguacate, lamentó que perdiera tres tareas sembradas de semilla que iba a plantar esta semana.
“Es fuerte tener que volver a sembrar de nuevo, ahora sin recursos y deudas con quienes nos financian”, expuso el productor de arroz. Manuel de la Rosa, también productor de arroz en Las Cejas, advierte que los parceleros pasarán hambre este año por las cuantiosas pérdidas fruto de las inundaciones.
Informó que además de las pérdidas de arroz, plátano y otros productos, decenas de animales han sido arrastrados por las aguas, ya que no pudieron ser salvados a tiempo por sus propietarios.
Casas inundadas. Joselín Castillo, residente en el sector Los Estudiantes, en Arenoso, expresó que desde el sábado las viviendas de ese lugar fueron inundadas, pero que ninguna autoridad había ido por la zona hasta las 5:00 de la tarde de ayer, como si no existieran.
De su lado, María Antonia de los Santos, madre de tres hijos, abandonó su casa al mediodía de ayer, porque observó que las aguas subían de nivel a medida que avanzaban las horas. La noche del lunes la pasó despierta hasta el amanecer, a la expectativa de lo que pudiera ocurrir y lista para salir corriendo en caso de emergencia.
Modesto Valdez, quien habita en el centro de Arenoso, solicitó la ayuda urgente del Gobierno, debido a que muchos no pueden salir a trabajar porque sus viviendas están bajo el agua. Además, perdieron lo que habían sembrado.
En la tarde de ayer, los habitantes de la zona caminaban por las calles inundadas al parecer sin percatarse del peligro que puede acarrear para su salud, ahora que abundan enfermedades por humedad.