Ministro información desmiente rumores
sobre problemas de salud de Chávez

Caracas.- La ausencia del presidente Hugo Chávez en una marcha y la posterior suspensión de su dominical programa de radio y televisión desató una ola de conjeturas en Venezuela que hoy trató de apaciguar el ministro de Información, Andrés Izarra.

“No hay por qué alarmarse, no hay nada extraordinario ocurriendo (…); el presidente está bien y está trabajando como siempre”, señaló Izarra en una llamada telefónica que efectuó a un programa matutino del canal estatal Venezolana de Televisión.

La inasistencia de Chávez en la marcha que reclamó la extradición de un anticastrista cubano Luis Posada Carriles, acusado de terrorismo, y la suspensión del programa dominical “`Aló, presidente!”, ambas sin previo aviso, llevó a un grupo de chavistas a concentrarse en la noche del domingo en las afueras del palacio presidencial en demanda de información.

Se trató de un grupo de personas “alerta siempre de cualquier situación que podría amenazar la estabilidad del país”, añadió Izarra al dar cuenta de que “la gente se fue a su casa” al recibir garantías de que no existía ninguna emergencia.

El vicepresidente venezolano, José Vicente Rangel, anunció el sábado, en el último momento, que Chávez no asistiría a la marcha, sin explicar los motivos, en tanto que Izarra dijo que la suspensión del “`Aló, presidente!” se debió a un compromiso deportivo de televisión que sustituyó al programa.

“El programa del presidente ha cedido su espacio al partido entre Venezuela y Brasil por compromisos internacionales previamente adquiridos con la Liga Mundial de Voleibol”, explicó el ministro.

Los rumores sobre alguna situación irregular en torno a Chávez se vieron alentados por la denuncia de Rangel durante la marcha del sábado de que la oposición prepara “una nueva acción desestabilizadora” y su advertencia de que no intentaran un magnicidio.

Poco antes de la intervención del vicepresidente, uno de los organizadores del acto de calle pidió a los asistentes que, “por razones de seguridad”, se desplazasen de una zona a otra de la céntrica avenida Bolívar de Caracas, donde estaba la tarima de los oradores, asimismo sin ofrecer explicaciones.