Miranda Parque Nacional y reversión de concesiones en áreas protegidas, metas del movimiento ambiental en 2014

Luis Carvajal

En el 2014 el movimiento ambiental dominicano tiene varias metas: que Loma Miranda sea declarada Parque Nacional y revertir concesiones mineras en zonas de parque en la cordillera Central, fundamentalmente aquellas que amenazan las aguas, son las principales.  

“Un elemento fundamental es la atención al Sistema Nacional de Áreas Protegidas. Cada vez más este sistema está siendo amenazado. Hay una tendencia desde múltiples partes a producir cambios importantes para reducir las áreas y sobre áreas protegidas, sobre agua, sobre ríos, la atención central debe estar en la Ley de Aguas: hay que evitar que una ley de agua abra espacio a la privatización, que si se aprueba, porque es necesaria la aprobación en el país, que esta ley pueda servir al interés nacional”, señala el biólogo Luis Carvajal.

Además, a juicio del catedrático y miembro de los equipos ambientales de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) y de la Academia de Ciencias de la República Dominicana (ACRD), en el 2014 el ambientalismo tendrá que seguir fortaleciéndose desde el punto de vista orgánico, para que las organizaciones en todo el territorio fortalezcan sus niveles de vinculación, y que todo problema a nivel local lo sea para todos los ambientalistas a nivel nacional.

“Tenemos que aumentar la capacidad de estudiar situaciones y de generar análisis y respuestas y propuestas técnicas claras. Nosotros tenemos metas este año, una es que Loma Miranda sea declarada Parque Nacional, otra lograr revertir las concesiones mineras en zonas de parque en la cordillera Central, fundamentalmente aquellas que amenazan las aguas: Los Canelones, las que afectan el naciente de río Artibonito, las que afectan el Yaque del Sur, el Ozama e Isabela (en la Loma de Los Siete Picos)”, explica.

Asimismo, según detalla Carvajal, es también vital la revisión de la Ley Minera, porque probablemente una revisión del contenido de esta normativa sobre todo alrededor de los derechos de participación de los dueños de terrenos, de participación de los dueños de superficie sobre los beneficios mineros, dé mayor atención a los aspectos ambientales y garantice un blindaje del país frente a experiencias como los “contratos leoninos” firmados con Barrick Gold o en el caso de la extracción de bauxita y evitar conflictos como el de Loma Miranda.

“Para ello, además de la Ley Minera, un objetivo central es avanzar hacia una Ley de Ordenamiento Territorial. Esta normativa que ha sido descrita, desde ya hace muchos años, como una prioridad en el ordenamiento jurídico ambiental  del país, sigue siendo pospuesta”, lamenta.

 

 

Por otro lado, señala que la decisión del Gobierno de construir las plantas de carbón obliga a un sistema de vigilancia sobre este esquema porque las plantas a carbón son altamente contaminantes “y aunque es cierto que nosotros requerimos aumentar el parque energético  y es verdad que pueden ser una opción más económica en la generación, su impacto ambiental puede hacerla extremadamente costosa para toda la sociedad”.

El biólogo afirma también que es importante “arreciar las luchas” entorno a Barrick Gold, evidenciar “las trampas” del nuevo contrato con la minera canadiense y garantizar que la propaganda mediática no tape la realidad ambiental que afecta a los pobladores y a toda la región del Cibao central.

“Es sumamente importante reforzar las entidades urbanas de trabajo ambiental, dar un seguimiento a problemas como el ruido, el hacinamiento, el hollín y el polvo, al manejo de los desechos sólidos, poniendo atención especial sobre la deposición a las orillas de los ríos e incrementar la presión para que los depósitos de basura se alejen a distancia considerable de los ríos que además están afectados por otro problema que sigue teniendo vigencia a pesar de las tantas declaraciones, que es el problema de la extracción de agregados”, dice.

Carvajal apunta que la extracción de agregados sigue siendo un problema grave que el movimiento tendrá que enfrentar en un acompañamiento a las poblaciones locales, “que por suerte y por cierto, la conciencia ambiental del país ha crecido tanto que ya la gente sabe como impacta la extracción de agregados sobre los ríos”.

Otra línea de trabajo va por incrementar la capacidad para enfrentar el uso cada vez mayor de productos prohibidos en la agricultura y mejorar la atención especial sobre la vigilancia frente a los organismos genéticamente modificados.