MIS BUENOS DIAS
Islas naufragadas

POR RAFAEL MOLINA MORILLO
A propósito de mi comentario de ayer sobre las inconveniencias de la proyectada isla artificial frente al malecón capitaleño, el buen amigo Emilio José Brea García me ha hecho llegar la siguiente contribución que con gusto comparto con los amables lectores, sin mayores comentarios:

“El aeropuerto Kansai está sobre una isla artificial, en la bahía de Tokio. Costó 15 mil millones de dólares. ¿Sabe usted que pasó con el aeropuerto? Que las olas, cuando subía la marea, cubren la pista. Los japoneses tienen tanto dinero, que hicieron otra isla, pero esta vez flotante, para que absorbiera las marejadas de la bahía e impidiera la entrada de tanta agua sobre la pista del Kansai.

“Aún así el aeropuerto es uno de esos fracasos antológicos en que los “genios” hacen que caigan los gobiernos (no sé si habrán ocurrido harakiris entre los funcionarios japoneses). Las mareas del Mar Caribe pueden producir un oleaje tan fuerte como los de la bahía de Tokio.

“El problema físico (topográfico) principal de la isla artificial que marea a los ambiciosos del patio, es que nuestro perfil (en el malecón) está cinco metros sobre el nivel del mar y sin embargo las olas “rompen” contra los acantilados y suben tan altas como unos siete o nueve metros por encima de estos sin que haya anormalidad atmosférica. Sume y tendrá usted entre 12 y 14 metros de altura que sería lo que tendría que tener de altura el parapeto o malecón de la isla artificial, de cara al mar. Eso quiere decir que tendremos un bloqueo visual del horizonte histórico de la ciudad antillana (que ahora quieren hacer “miamense o barcelonesa o emirataarabesca”) de unos 3 kilómetros y medio de largo frente al auténtico y envidiado malecón de Santo Domingo (no lo tienen así, arbolado y hermoso, ni San Juan de Puerto Rico ni La Habana)”.

r.molina@verizon.net.do