MIS BUENOS DIAS
Muy, pero muy bien

RAFAEL MOLINA MORILLO
Muy, pero muy buenas las recomendaciones emanadas de la Presidencia de la República para que las dependencias del Estado sean prudentes en los gastos que realicen con motivo de las venideras navidades.

Es costumbre que en la época navideña nos hagamos regalos los unos a los otros, en señal de aprecio, afecto y cariño. Linda costumbre, por cuanto fomenta el amor y la amistad entre los hombres. Pero si usted carece de recursos económicos, no cometa el error de endeudarse sólo para aparentar que sí los tiene.  Mande una tarjetita o extienda una felicitación verbal, si eso es lo único que está a su alcance. Y todos felices y contentos.

Al igual que entre las personas, sucede con las instituciones. Si el Estado dominicano viviera de superavit en superavit, con sus deudas internacionales y locales al dia y bajo control, bailando la danza de los millones, ¡qué bueno que pudiera realizar valiosos presentes, regalar costosas canastas, celebrar opíparas cenas y hacer fiestas inolvidables!

Pero no es así. El Estado está en bancarrota, queriendo salir de un hoyo profundo cuyos responsables todavía no son castigados. No hay dinero, por lo tanto no puede haber dispendio.

La circular número 30 del Secretario Administrativo de la Presidencia, que exhorta al comedimiento y la prudencia, debe ser tomada en serio. Y a los funcionarios que la ignoren, debería después el propio Presidente de la República pasarles factura¼ con su destitución.

r.molina@verizon.net.do