MIS BUENOS DIAS
Nada de secretos

RAFAEL MOLINA MORILLO
Los partidos políticos quieren que no salgan a la luz pública sus problemas internos y los trapos sucios que se sacan entre sí los dirigentes y militantes de las diversas tendencias que allí se anidan.

Cualquiera diría que tienen razón, porque si yo tengo, por ejemplo, una diferencia con mi mujer o con mis hijos, a nadie le importa y nadie tiene que meterse en el medio, porque eso es asunto mío.

Pero no, no es lo mismo. Los partidos políticos, como piezas claves para garantizar el sistema democrático, son instituciones de carácter público y todo lo que ocurra dentro de sus cuatro paredes debe ser conocido por todo el mundo, inclusive por aquellos que no son simpatizantes del partido de que se trate.

No olvidemos, además, que los partidos políticos reciben del Estado, a traves de la Junta Central Electoral, centenares de millones de pesos para realizar sus actividades proselitistas. Ese dinero es nuestro, de nosotros los hombres y mujeres que pagamos impuestos, y no es para que los partidos hagan con él lo que les dé la gana. Lo menos que pueden hacer para retribuir esas jugosas contribuciones arrancadas al pueblo, es mostrar transparencia y permitir que todo el mundo vea lo que sucede internamente en ellos.

Nada de secretos, señores políticos. Esos tiempos en que se podía prohibir a la gente hablarle a la prensa, o hablarle directamente al pueblo, se acabaron. Estamos en la época de las comunicaciones, en la sociedad de la información. El político que no lo entienda así está desfasado y lo mejor que podría hacer es dedicarse a otra cosa.

r.molina@verizon.net.do