Mis Buenos Días
Cabarete

POR RAFAEL MOLINA MORILLO
Muchos dominicanos no saben del tesoro que tenemos en Cabarete, en la costa Norte de la isla, bañada por las aguas del inmenso Océano Atlántico y acariciada por las perennes brisas que hacen del lugar uno de los destinos más importantes del mundo en materia de deportes acuáticos y turismo playero.

Cabarete crece de manera natural, como la grama bajo el rocío, y amenaza con desplazar de los primeros lugares en las preferencias de los turistas, a los más renombrados lugares de otras regiones del país. Su playa, ancha y extensa, recuerda los grandes balnearios de ciudades famosas, y su cielo plagado de “kites” o chichiguas marinas le imparten al ambiente un colorido inusitado.

A quienes conocen y han disfrutado del ambiente cosmopolita y pueblerino, a la vez, de Cabarete, no tengo nada que decirles. Pero a quienes no han visitado este pueblito de una sola calle, políglota e internacional, les exhorto a conocer este rincón nacional reconocido por su sol, su viento y su hospitalidad.

Hay que consignar, en justicia, que las autoridades que regulan el turismo en el país tienen su mérito bien ganado, así como también el sector privado que se involucra en la construcción de infraestructura y viviendas adecuadas.

Me atrevo a vaticinar que dentro de muy pocos años, Cabarete será un punto de referencia inevitable cuando se hable de turismo en toda la cuenca del Caribe y el Atlántico tropical.
(r.molina@verizon.net.do).