MIS BUENOS DIAS
Dos pilares

RAFAEL MOLINA MORILLO
Nos pasamos la vida protestando porque, gracias a la filosofía del borrón y cuenta nueva, nunca se castiga la corrupción entre nosotros.

“Aquí nunca va a acabarse la corrupción, porque no hay una justicia sana y todo el mundo tiene un padrino que lo protege”. Ese es un decir que se repite y se repite? y lo malo es que siempre ha sido así.

La puesta en marcha de la justicia, hace dos días, en el escandaloso caso Renove ha producido, sin embargo, algunas reacciones negativas. Que si la privación de libertad de los supuestos implicados fue atropellante, que si se trata de una retaliación política, que si esto, que si lo otro.

No tengo interés, motivos ni calidad para adentrarme en el tema de la inocencia o culpabilidad de las personas detenidas. Es más, con algunas de ellas tengo vínculos de amistad. Pero ¡señores! Dejemos que la justicia funcione libremente y comencemos de una vez por todas a respetar los mandatos de la ley. Permitamos que se cumplan todos los trámites, plazos y requisitos judiciales y que sean los jueces, y solo los jueces, quienes digan la última palabra.

Yo creo firmemente en la seriedad y profesionalidad de, por lo menos, dos personas sobre cuyos hombros descansa el buen manejo de esta etapa del proceso: los doctores Francisco Domínguez Brito y José Manuel Hernández Peguero, Procurador General de la República y Procurador Fiscal del Distrito Nacional, respectivamente.

Son ellos dos pilares que, junto a otros que seguramente tienen a su lado, constituyen una garantía de que no se adulterará el espíritu de justicia que debe rodear en todo momento este caso, primero de lo que debe ser una serie completa de esclarecimientos para beneficio de todos. Confiemos en ellos.

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r.molina@verizon.net.do