MIS BUENOS DÍAS
El que impedía su progreso

RAFAEL MOLINA MORILLO
Un día, cuando los empleados  llegaron a trabajar, encontraron en la recepción un enorme letrero en el que estaba escrito:  “Ayer falleció la persona que impedía el  crecimiento de Usted en esta empresa. Está invitado al velorio en el área  de deportes”.

Al comienzo, todos se entristecieron por la muerte de uno de sus compañeros, pero después comenzaron a sentir curiosidad por  saber quién era el que estaba impidiendo el crecimiento de sus compañeros y la empresa. La agitación en el área deportiva era tan  grande que fue necesario llamar a los de seguridad para organizar la fila  en el velorio.

Conforme las personas iban acercándose al ataúd, la excitación aumentaba: ¿Quién sería que estaba impidiendo mi  progreso? ¡Qué bueno que el infeliz murió!

Uno a uno, los  empleados, agitados, se aproximaban al ataúd, miraban al difunto y tragaban  seco. Se quedaban unos minutos en el más absoluto silencio, como si les  hubieran tocado lo más profundo del alma.

Pues  bien,  en el fondo  del ataúd había un espejo, …cada uno se veía a si mismo…. Solo  existe una persona capaz de limitar tu crecimiento: ¡TU  MISMO!

Tú eres la única persona que puede hacer una revolución en  tu vida.

Tu eres la única persona que puede perjudicar tu vida, y tu eres  la única persona que se puede ayudar a si mismo.

(Contribuido por Enilda Torres)

(r.molina@verizon.com.do)